🔊 ESCUCHAR CAPÍTULO

El segundo libro de Samuel continúa la historia del reinado de David, comenzando con su lamento por la muerte de Saúl y Jonatán. Este libro es canónico en todas las tradiciones cristianas principales y en la tradición judía, donde forma parte de los Profetas Anteriores (Nevi'im Rishonim). El texto presentado sigue fielmente la traducción de la Biblia de Jerusalén.

2 Samuel

Capítulo 6

1

David reunió de nuevo a todos los escogidos de Israel, en número de treinta mil.

2

Se puso en marcha David con todo el pueblo que le acompañaba, desde Baalá de Judá, para hacer subir de allí el arca de Dios, sobre la que es invocado el nombre de Yahveh Sebaot, que se sienta sobre los querubines.

3

Depositaron el arca de Dios en un carro nuevo, y la llevaron de la casa de Abinadab, que estaba en la colina. Uzzá y Ahyó, hijos de Abinadab, guiaban el carro nuevo.

4

Lo llevaban desde la colina, de la casa de Abinadab, con el arca de Dios; Ahyó iba delante del arca.

5

David y toda la casa de Israel danzaban delante de Yahveh con toda clase de instrumentos de madera de ciprés, con cítaras, salterios, tamboriles, sonajas y címbalos.

6

Cuando llegaron a la era de Nakón, alargó Uzzá su mano al arca de Dios y la sostuvo, porque los bueyes la hacían inclinar.

7

Entonces se encendió la ira de Yahveh contra Uzzá; le hirió allí Dios por su atrevimiento, y cayó allí muerto junto al arca de Dios.

8

David se apenó porque Yahveh había abierto brecha en Uzzá, y llamó a aquel lugar Pérez Uzzá, hasta el día de hoy.

9

David tuvo miedo de Yahveh aquel día y dijo: «¿Cómo va a venir a mí el arca de Yahveh?»

10

No quiso David llevar el arca de Yahveh a la ciudad de David, sino que la desvió a casa de Obed Edom de Gat.

11

El arca de Yahveh permaneció en casa de Obed Edom de Gat tres meses, y Yahveh bendijo a Obed Edom y a toda su casa.

12

Se le hizo saber al rey David: «Yahveh ha bendecido la casa de Obed Edom y todo cuanto tiene, por el arca de Dios.» Fue, pues, David y subió el arca de Dios de casa de Obed Edom a la ciudad de David con gran regocijo.

13

Cuando los portadores del arca de Yahveh habían dado seis pasos, sacrificaban un buey y un cebón.

14

David danzaba con toda su fuerza delante de Yahveh, ceñido de un efod de lino.

15

David y toda la casa de Israel subían el arca de Yahveh con gritos de júbilo y sonidos de trompeta.

16

Cuando el arca de Yahveh entraba en la ciudad de David, Mical, hija de Saúl, miró por la ventana y vio al rey David dando saltos y danzando delante de Yahveh, y le despreció en su corazón.

17

Metieron el arca de Yahveh y la colocaron en su sitio, en medio de la tienda que David había levantado para ella; y David ofreció holocaustos y sacrificios de comunión delante de Yahveh.

18

Cuando David acabó de ofrecer los holocaustos y los sacrificios de comunión, bendijo al pueblo en nombre de Yahveh Sebaot,

19

y repartió a todo el pueblo, a toda la multitud de Israel, hombres y mujeres, a cada cual una torta de pan, una porción de carne y una torta de pasas. Todo el pueblo se fue luego cada uno a su casa.

20

Volvió David para bendecir su casa, y saliendo Mical, hija de Saúl, al encuentro de David, le dijo: «¡Qué honorable se ha mostrado hoy el rey de Israel, poniéndose al descubierto hoy a los ojos de las siervas de sus servidores, como suele hacer cualquiera gente perdida!»

21

Dijo David a Mical: «Delante de Yahveh que me eligió en lugar de tu padre y de toda su casa para darme el mando sobre el pueblo de Yahveh, sobre Israel, delante de Yahveh, he danzado.

22

Sí; me rebajaré aún más y seré vil a tus ojos; pero, con las siervas de que me has habado, seré honrado.»

23

Y Mical, hija de Saúl, no tuvo hijos hasta el día de su muerte.

6 / 24
2 Samuel em Português — Bíblia Etíope | Kanon.Bible