Primer libro de los Reyes, que continúa la historia comenzada en 1 y 2 Samuel. Narra el final del reinado de David, la ascensión y el reinado de Salomón (incluyendo la construcción del Templo), y posteriormente la división del reino en Israel (Norte) y Judá (Sur). Cubre el ministerio del profeta Elías durante el reinado de Acab. Forma parte de los libros históricos en el canon cristiano.
1 Reyes
Capítulo 15 — Abiam, rey de Judá
El año décimo octavo del rey Jeroboam, hijo de Nabat, comenzó a reinar Abiam sobre Judá.
Tres años reinó en Jerusalén. Su madre se llamaba Maaká, hija de Abisalón.
Anduvo en todos los pecados que su padre había cometido antes de él; su corazón no fue íntegro con Yahveh su Dios, como el corazón de David, su padre.
Sin embargo, por amor a David, Yahveh su Dios le dio una lámpara en Jerusalén, suscitando a su hijo después de él y manteniendo a Jerusalén.
Porque David había hecho lo recto a los ojos de Yahveh, no apartándose de cuanto le mandó durante toda su vida, excepto en el asunto de Urías, el hitita.
Hubo guerra entre Roboam y Jeroboam todo el tiempo de su vida.
El resto de los hechos de Abiam y todo cuanto hizo, ¿no está escrito en el libro de los Anales de los reyes de Judá? También hubo guerra entre Abiam y Jeroboam.
Abiam se acostó con sus padres y le sepultaron en la Ciudad de David. Asa, su hijo, reinó en su lugar.
El año veinte de Jeroboam, rey de Israel, comenzó a reinar Asa sobre Judá.
Cuarenta y un años reinó en Jerusalén. Su madre se llamaba Maaká, hija de Abisalón.
Asa hizo lo recto a los ojos de Yahveh, como David, su padre.
Expulsó del país a los prostituidos sagrados y quitó todos los ídolos que habían hecho sus padres.
También privó a su madre Maaká de su dignidad de reina madre, porque había hecho una estatua obscena para Aserá; Asa destruyó esa estatua y la quemó en el torrente Cedrón.
Pero los altos no desaparecieron. Sin embargo, el corazón de Asa fue íntegro para con Yahveh toda su vida.
Llevó a la Casa de Yahveh las cosas que su padre había consagrado y las que él mismo había consagrado: plata, oro y utensilios.
Hubo guerra entre Asa y Baasá, rey de Israel, todo el tiempo de su vida.
Baasá, rey de Israel, subió contra Judá y fortificó Ramá, para impedir salir y entrar a Asa, rey de Judá.
Entonces Asa tomó toda la plata y el oro que quedaban en los tesoros de la Casa de Yahveh y de la casa real, y los entregó a sus servidores; el rey Asa los envió a Ben Hadad, hijo de Tabrimmón, hijo de Jézyón, rey de Aram, que residía en Damasco, diciendo:
«Haya alianza entre tú y yo, como la hubo entre tu padre y el mío; te envío un presente de plata y oro. Anda, rompe tu alianza con Baasá, rey de Israel, para que se retire de mí.»
Ben Hadad escuchó al rey Asa, envió a los jefes de su ejército contra las ciudades de Israel, e hirió a Ijón, Dan, Abel Bet Maaká y todo Kinerot, además de todo el país de Neftalí.
Cuando lo oyó Baasá, dejó de fortificar Ramá y se retiró a Tirsá.
El rey Asa convocó a todo Judá, sin excepción; se llevaron las piedras de Ramá y la madera con que Baasá estaba fortificando; y el rey Asa las empleó para fortificar Gueba de Benjamín y Mizpá.
El resto de todos los hechos de Asa, todo su poder, todo cuanto hizo y las ciudades que edificó, ¿no está escrito en el libro de los Anales de los reyes de Judá? Mas en su vejez enfermó de los pies.
Asa se acostó con sus padres y fue sepultado con sus padres en la Ciudad de David, su padre. Josafat, su hijo, reinó en su lugar.
Nadab, hijo de Jeroboam, comenzó a reinar sobre Israel el año segundo de Asa, rey de Judá; y reinó sobre Israel dos años.
Hizo lo malo a los ojos de Yahveh; anduvo en el camino de su padre y en el pecado que él hizo cometer a Israel.
Baasá, hijo de Ajías, de la casa de Isacar, conspiró contra él y le hirió en Guibetón, que era de los filisteos, cuando Nadab y todo Israel sitiaban Guibetón.
Baasá le mató el año tercero de Asa, rey de Judá, y reinó en su lugar.
Cuando llegó a ser rey, mató a toda la casa de Jeroboam; no dejó a Jeroboam ningún superviviente, hasta exterminarla, conforme a la palabra que Yahveh había dicho por medio de su siervo Ahías, el silonita.
Fue por los pecados que Jeroboam cometió e hizo cometer a Israel, provocando a Yahveh, Dios de Israel.
El resto de los hechos de Nadab y todo cuanto hizo, ¿no está escrito en el libro de los Anales de los reyes de Israel?
Hubo guerra entre Asa y Baasá, rey de Israel, todo el tiempo de su vida.
El año tercero de Asa, rey de Judá, comenzó a reinar Baasá, hijo de Ajías, sobre todo Israel, en Tirsá, y reinó veinticuatro años.
Hizo lo malo a los ojos de Yahveh; anduvo en el camino de Jeroboam y en el pecado que él hizo cometer a Israel.