Primer libro de los Reyes, que continúa la historia comenzada en 1 y 2 Samuel. Narra el final del reinado de David, la ascensión y el reinado de Salomón (incluyendo la construcción del Templo), y posteriormente la división del reino en Israel (Norte) y Judá (Sur). Cubre el ministerio del profeta Elías durante el reinado de Acab. Forma parte de los libros históricos en el canon cristiano.
1 Reyes
Capítulo 5 — Preparativos para la construcción del Templo
Jirán, rey de Tiro, envió sus servidores a Salomón, porque había oído que le habían ungido rey en lugar de su padre; porque Jirán había sido siempre amigo de David.
Por su parte, Salomón envió a decir a Jirán:
«Tú sabes bien que mi padre David no pudo construir una Casa al Nombre de Yahveh su Dios, a causa de las guerras con que le cercaron sus enemigos, hasta que Yahveh los puso bajo las plantas de sus pies.
Pero ahora Yahveh mi Dios me ha dado paz por todas partes; no tengo adversarios ni desgracias que temer.
Por eso he decidido construir una Casa al Nombre de Yahveh mi Dios, como Yahveh se lo declaró a mi padre David diciendo: “Tu hijo, al que pondré en tu trono en tu lugar, ese construirá la Casa a mi Nombre.”
Ordena, pues, que me corten cedros del Líbano; mis servidores estarán con los tuyos, y yo te pagaré el salario de tus servidores según lo que me digas, porque tú sabes bien que no hay entre nosotros nadie que sepa talar la madera como los sidonios.»
Cuando Jirán oyó las palabras de Salomón, se alegró mucho y dijo: «Bendito sea hoy Yahveh, que ha dado a David un hijo sabio para gobernar a ese pueblo tan grande.»
Y envió Jirán a decir a Salomón: «He oído lo que me has mandado a decir; yo haré todo lo que deseas respecto a la madera de cedro y la madera de ciprés.
Mis servidores las llevarán desde el Líbano al mar, y yo las haré transportar en balsas por el mar hasta el lugar que me indiques, para desembarcarlas allí; tú las recogerás. Por tu parte, has de satisfacer mi deseo proveyendo de comida a mi casa.»
Jirán proporcionó a Salomón toda la madera de cedro y de ciprés que deseaba.
Salomón daba a Jirán veinte mil medidas de trigo para el sustento de su casa y veinte medidas de aceite puro; esto daba Salomón a Jirán cada año.
Yahveh dio a Salomón la sabiduría que le había prometido. Hubo paz entre Jirán y Salomón, e hicieron entre ellos una alianza.
El rey Salomón reclutó trabajadores de todo Israel; la leva fue de treinta mil hombres.
Los mandaba al Líbano en turnos de diez mil al mes; un mes estaban en el Líbano y dos meses en su casa. El intendente de los trabajos forzados era Adoniram.
Salomón tenía setenta mil cargadores y ochenta mil canteros en la montaña,
sin contar los capataces, tres mil trescientos, que los inspectores de las obras tenían a sus órdenes.
Por orden del rey extrajeron piedras grandes y de precio para sentar los cimientos del Templo con piedras de sillería.
Los arquitectos de Salomón y los de Jirán, así como los hombres de Gebal, labraron la madera y la piedra para la construcción del Templo.