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Primer libro de los Reyes, que continúa la historia comenzada en 1 y 2 Samuel. Narra el final del reinado de David, la ascensión y el reinado de Salomón (incluyendo la construcción del Templo), y posteriormente la división del reino en Israel (Norte) y Judá (Sur). Cubre el ministerio del profeta Elías durante el reinado de Acab. Forma parte de los libros históricos en el canon cristiano.

1 Reyes

Capítulo 9 — Segunda aparición de Dios a Salomón

1

Cuando Salomón terminó la construcción de la Casa de Yahveh, la casa del rey y todo cuanto había deseado hacer,

2

se apareció Yahveh a Salomón por segunda vez, como se le había aparecido en Gabaón.

3

Yahveh le dijo: «He oído la oración y la súplica que me has dirigido; he consagrado esta Casa que has edificado, para poner en ella mi Nombre para siempre; en ella estarán mis ojos y mi corazón todos los días.

4

En cuanto a ti, si andas en mi presencia como lo ha hecho tu padre David, con integridad de corazón y con rectitud, obrando según todo lo que te he mandado, y si guardas mis leyes y mis mandamientos,

5

yo consolidaré el trono de tu reinado sobre Israel para siempre, como prometí a tu padre David diciendo: “No te faltará sucesor en el trono de Israel.”

6

Pero si vosotros y vuestros hijos os apartáis de mí, no guardáis mis mandamientos ni las leyes que he puesto ante vosotros, y vais a servir a otros dioses y os postráis ante ellos,

7

yo exterminaré a Israel de la superficie del suelo que les he dado, y esta Casa que he consagrado a mi Nombre la desecharé de mi presencia; Israel será el refrán y la burla de todos los pueblos.

8

Esta Casa sublime será motivo de escarnio; todo el que pase junto a ella quedará asombrado, silbará y dirá: “¿Por qué ha tratado Yahveh así a esta tierra y a esta Casa?”

9

Y se dirá: “Porque abandonaron a Yahveh, su Dios, que había sacado a sus padres de la tierra de Egipto, y se unieron a otros dioses, se postraron ante ellos y les sirvieron; por eso ha traído Yahveh sobre ellos toda esta desgracia.”»

10

Cuando al cabo de veinte años Salomón hubo edificado las dos casas, la Casa de Yahveh y la casa del rey,

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(Jirán, rey de Tiro, había proporcionado a Salomón madera de cedro y ciprés y oro, cuanto había deseado), el rey Salomón dio a Jirán veinte ciudades en el país de Galilea.

12

Jirán salió de Tiro para ver las ciudades que Salomón le había dado, y no le gustaron.

13

Dijo: «¿Qué ciudades son estas que me has dado, hermano?» Y las llamó tierra de Cabul, nombre que conservan hasta hoy.

14

Jirán envió al rey ciento veinte talentos de oro.

15

Esta es la razón de la leva que impuso el rey Salomón para edificar la Casa de Yahveh, su propia casa, el Terraplén, la muralla de Jerusalén, Jasor, Meguido y Gazer.

16

El faraón, rey de Egipto, había subido y conquistado Gazer, la había incendiado y matado a los cananeos que habitaban la ciudad, y la había dado como dote a su hija, mujer de Salomón.

17

Salomón reedificó Gazer, Bet Horón de Abajo,

18

Baalat y Tadmor en el desierto del país.

19

Asimismo todas las ciudades de depósitos que tuvo Salomón, las ciudades de los carros, las ciudades de los caballos y todo lo que Salomón quiso edificar en Jerusalén, en el Líbano y en todo el territorio de su dominio.

20

A todo el pueblo que había quedado de los amorreos, hititas, fereceos, jeveos y jebuseos, que no eran de los israelitas,

21

es decir, a sus descendientes que habían quedado después de ellos en el país, y a los que los israelitas no habían podido exterminar, los reclutó Salomón como siervos de prestación, hasta el día de hoy.

22

Pero Salomón no hizo siervo a ningún israelita; pues eran hombres de guerra, servidores suyos, jefes suyos, oficiales suyos, jefes de sus carros y de sus caballos.

23

Los jefes de los prefectos que estaban al frente de las obras de Salomón eran quinientos cincuenta, los que mandaban al pueblo que trabajaba.

24

Cuando la hija del faraón subió de la Ciudad de David a su casa que Salomón le había edificado, él edificó el Terraplén.

25

Salomón ofrecía tres veces al año holocaustos y sacrificios de comunión sobre el altar que había edificado a Yahveh, quemando incienso delante de Yahveh. Así terminó la Casa.

26

El rey Salomón construyó también una flota en Esyón Guéber, que está cerca de Elot, en la ribera del Mar de Suf, en el país de Edom.

27

Jirán envió en la flota, con los servidores de Salomón, sus propios servidores, marineros expertos en el mar.

28

Llegaron a Ofir y tomaron de allí cuatrocientos veinte talentos de oro, que trajeron al rey Salomón.

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