En la tradición hebrea, Crónicas es un solo libro. Es una relectura teológica de la historia desde Adán hasta el edicto de Ciro, enfocándose en Judá, el Templo y la dinastía davídica, escrita probablemente después del exilio en Babilonia.
1 Crónicas
Capítulo 19 — David derrota a los amonitas y sirios
Después de esto murió Nahas rey de los amonitas, y reinó en su lugar su hijo.
Y dijo David: Yo haré misericordia a Hanún hijo de Nahas, porque su padre hizo misericordia conmigo. Entonces David envió mensajeros a consolarle por su padre. Y vinieron los siervos de David a la tierra de los amonitas a Hanún, para consolarle.
Pero los príncipes de los amonitas dijeron a Hanún: ¿Crees tú que David honra a tu padre por haber enviado consoladores a ti? ¿No han venido sus siervos a ti para reconocer, para destruir y para espiar la tierra?
Entonces Hanún tomó a los siervos de David, los rapó, y les cortó los vestidos hasta la mitad, hasta las nalgas, y los despidió.
Y fueron algunos y dieron aviso a David acerca de aquellos hombres; y él envió a encontrarlos, porque ellos estaban muy avergonzados; y el rey les mandó decir: Quedaos en Jericó hasta que os crezca la barba, y entonces volved.
Viendo los amonitas que se habían hecho odiosos a David, Hanún y los amonitas enviaron mil talentos de plata para tomar a sueldo carros y jinetes de Siria de Mesopotamia, de Siria de Maaca y de Soba.
Y tomaron a sueldo treinta y dos mil carros, y al rey de Maaca con su pueblo, los cuales vinieron y acamparon delante de Medeba. También los hijos de Amón se reunieron de sus ciudades y vinieron a la guerra.
Oyéndolo David, envió a Joab con todo el ejército de los valientes.
Salieron, pues, los amonitas y se pusieron en orden de batalla a la entrada de la ciudad; y los reyes que habían venido estaban aparte en el campo.
Cuando Joab vio que la batalla estaba preparada contra él por delante y por detrás, eligió de todos los escogidos de Israel, y se puso en orden contra los sirios.
Y puso el resto del ejército bajo el mando de Abisai su hermano, y se pusieron en orden contra los amonitas.
Y dijo: Si los sirios me superan, tú me ayudarás; y si los amonitas te superan, yo te ayudaré.
Esfuérzate, y esforcémonos por nuestro pueblo y por las ciudades de nuestro Dios; y haga Yavé lo que bien le parezca.
Y se acercó Joab, y el pueblo que tenía consigo, para pelear contra los sirios; mas ellos huyeron delante de él.
Cuando los amonitas vieron que los sirios huían, huyeron también ellos delante de Abisai su hermano, y se metieron en la ciudad. Entonces Joab se volvió de la guerra contra los amonitas a Jerusalén.
Pero viendo los sirios que habían sido derrotados por Israel, enviaron mensajeros, y sacaron a los sirios que estaban al otro lado del río, y Sofac, jefe del ejército de Hadad-ezer, iba delante de ellos.
Cuando esto fue hecho saber a David, él reunió a todo Israel, y pasó el Jordán, y vino contra ellos, y se puso en orden de batalla contra ellos. Y cuando David se puso en orden de batalla contra los sirios, ellos pelearon contra él.
Mas los sirios huyeron delante de Israel, y mató David de los sirios a siete mil hombres de los carros, y a cuarenta mil hombres de a pie; mató también a Sofac, jefe del ejército.
Y viendo los siervos de Hadad-ezer que eran derrotados delante de Israel, hicieron paz con David y le fueron sujetos; y los sirios no quisieron ayudar más a los amonitas.