En la tradición hebrea, Crónicas es un solo libro. Es una relectura teológica de la historia desde Adán hasta el edicto de Ciro, enfocándose en Judá, el Templo y la dinastía davídica, escrita probablemente después del exilio en Babilonia.
1 Crónicas
Capítulo 22 — David prepara a Salomón para la construcción del templo
Entonces David dijo: Aquí estará la casa de Yavé Dios, y aquí estará el altar del holocausto para Israel.
Y David ordenó que se reunieran a los extranjeros que estaban en la tierra de Israel, y designó canteros para que labrasen piedra para edificar la casa de Dios.
Y David preparó gran cantidad de hierro para los clavos de las puertas y para las junturas, y también mucho bronce, sin peso,
y madera de cedro sin número, porque los sidonios y tirios habían traído a David mucha madera de cedro.
Porque dijo David: Salomón mi hijo es joven y tierno, y la casa que se ha de edificar para Yavé ha de ser magnífica por excelencia, para nombre y gloria por todas las tierras; por tanto, yo haré ahora los preparativos para ella. Y así David preparó mucho material antes de su muerte.
Llamó entonces a Salomón su hijo, y le mandó que edificase casa a Yavé Dios de Israel.
Y dijo David a Salomón: Hijo mío, yo tuve en el corazón edificar una casa al nombre de Yavé mi Dios.
Mas vino a mí palabra de Yavé, diciendo: Tú has derramado mucha sangre, y has hecho grandes guerras; no edificarás casa a mi nombre, porque has derramado mucha sangre en la tierra delante de mí.
He aquí, te nacerá un hijo, el cual será varón de paz, porque yo le daré paz de todos sus enemigos alrededor; por tanto, su nombre será Salomón, y yo daré paz y reposo sobre Israel en sus días.
Él edificará casa a mi nombre, y él me será a mí hijo, y yo le seré a él padre; y afirmaré el trono de su reino sobre Israel para siempre.
Ahora, hijo mío, Yavé esté contigo, y seas prosperado, y edifiques casa a Yavé tu Dios, como él ha dicho de ti.
Yavé te dé prudencia y entendimiento, y te mande sobre Israel, para que guardes la ley de Yavé tu Dios.
Entonces serás prosperado, si cuidares de poner por obra los estatutos y decretos que Yavé mandó a Moisés para Israel. Esfuérzate, pues, y cobra ánimo; no temas, ni desmayes.
He aquí, yo con gran trabajo he preparado para la casa de Yavé cien mil talentos de oro, un millón de talentos de plata, y bronce y hierro sin peso, porque hay en abundancia; madera y piedra también he preparado; tú añadirás a ello.
Tú tienes contigo muchos obreros, canteros, albañiles, carpinteros y todo hombre hábil en toda clase de trabajo,
del oro, de la plata, del bronce y del hierro, sin número. Levántate, pues, y manos a la obra, y Yavé esté contigo.
Asimismo David mandó a todos los príncipes de Israel que ayudasen a Salomón su hijo, diciendo:
¿No está con vosotros Yavé vuestro Dios? ¿No os ha dado paz por todas partes? Porque él ha entregado en mi mano a los moradores de la tierra, y la tierra ha sido sometida delante de Yavé y delante de su pueblo.
Dad, pues, ahora vuestro corazón y vuestra alma para buscar a Yavé vuestro Dios; y levantaos, y edificad el santuario de Yavé Dios, para traer el arca del pacto de Yavé y los utensilios consagrados a Dios, a la casa que se ha de edificar al nombre de Yavé.