🔊 ESCUCHAR CAPÍTULO

El libro de las Crónicas (originalmente un solo libro) fue escrito después del exilio babilónico, posiblemente por Esdras, con el propósito de unificar al pueblo restaurado alrededor del Templo de Jerusalén y la dinastía davídica. A diferencia del libro de los Reyes, que juzga a los reyes desde una perspectiva profética, Crónicas los presenta desde una perspectiva sacerdotal y davídica, omitiendo los pecados de David y Salomón para enfatizar la gloria del Templo y la fidelidad de Judá. Es canónico en todas las tradiciones cristianas y judías, aunque en la Biblia hebrea es el último libro de la sección de los 'Ketuvim' (Escritos).

2 Crónicas

Capítulo 11 — Roboán fortifica Judá

1

Llegado Roboán a Jerusalén, reunió a la casa de Judá y de Benjamín, 180.000 guerreros escogidos, para luchar contra Israel y restablecer el reino bajo su dominio.

2

Pero fue dirigida la palabra de Yahveh a Semaías, hombre de Dios, en estos términos:

3

«Habla a Roboán, hijo de Salomón, rey de Judá, y a todos los israelitas de Judá y de Benjamín, diciendo:

4

Así dice Yahveh: No subáis ni luchéis contra vuestros hermanos; vuélvase cada uno a su casa, porque yo he hecho esto.» Ellos escucharon las palabras de Yahveh y desistieron de marchar contra Jeroboán.

5

Roboán habitó en Jerusalén y edificó ciudades fortificadas en Judá.

6

Edificó Belén, Etam, Tecoa,

7

Bet Sur, Soco, Adullam,

8

Gat, Maresá, Zif,

9

Adoraim, Laquís, Azecá,

10

Sorá, Ayalón y Hebrón, ciudades fortificadas en Judá y en Benjamín.

11

Las fortificó, puso en ellas gobernadores y almacenes de víveres, aceite y vino.

12

En cada ciudad puso escudos y lanzas, y las hizo muy fuertes. Así conservó Judá y Benjamín.

13

Los sacerdotes y levitas que estaban en todo Israel se pusieron de parte de él, desde todas sus comarcas.

14

Pues los levitas abandonaron sus pastos y sus posesiones, y se fueron a Judá y a Jerusalén, porque Jeroboán y sus hijos los habían excluido de las funciones sacerdotales de Yahveh.

15

Jeroboán estableció por su cuenta sacerdotes para los altos, para los machos cabríos y para los becerros que había hecho.

16

Detrás de ellos, de todas las tribus de Israel, los que habían fijado su corazón en buscar a Yahveh, Dios de Israel, vinieron a Jerusalén para sacrificar a Yahveh, Dios de sus padres.

17

Y robustecieron el reino de Judá y apoyaron a Roboán, hijo de Salomón, durante tres años, porque durante tres años siguieron el camino de David y Salomón.

18

Roboán tomó por mujer a Majalat, hija de Yerimot, hijo de David, y de Abihail, hija de Eliab, hijo de Isaí.

19

Ella le dio hijos: Yeús, Semarías y Zaham.

20

Después tomó a Maacá, hija de Absalón, la cual le dio Abías, Atay, Zizá y Selomit.

21

Roboán amaba a Maacá, hija de Absalón, más que a todas sus otras mujeres y concubinas (pues tuvo dieciocho mujeres y sesenta concubinas, y engendró veintiocho hijos y sesenta hijas).

22

Roboán designó como jefe a Abías, hijo de Maacá, para que fuera jefe entre sus hermanos, con intención de hacerle rey.

23

Actuó prudentemente distribuyendo a todos sus hijos por todos los territorios de Judá y de Benjamín, por todas las ciudades fortificadas; les dio abundantísimo alimento y les procuró numerosas mujeres.

11 / 36
2 Crônicas em Português — Bíblia Etíope | Kanon.Bible