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El Libro de Enoc es un texto apocalíptico judío del período del Segundo Templo, tradicionalmente atribuido a Enoc, bisabuelo de Noé. Aunque excluido del canon de la mayoría de las tradiciones cristianas y judías, es considerado canónico por la Iglesia Ortodoxa Etíope (Tewahedo). Fragmentos arameos del libro fueron encontrados entre los Manuscritos del Mar Muerto en Qumrán. La traducción aquí utilizada es una versión en español basada en la edición académica de R.H. Charles (1917) de la Oxford University Press.

Enoc

Capítulo 22 — Seol, o el Mundo Inferior.

1

Y de allí fui a otro lugar, y él me mostró en el occidente 'otra' grande y alta montaña [y] de roca dura.

2

Y había en ella cuatro lugares cavados, profundos y anchos y muy lisos. Cuán lisos son los lugares cavados y profundos y oscuros de contemplar.

3

Entonces Rafael respondió, uno de los santos ángeles que estaba conmigo, y me dijo: 'Estos lugares cavados fueron creados para este propósito mismo, que los espíritus de las almas de los muertos se reunieran allí, sí, que todas las almas de los hijos de los hombres se reunieran aquí.

4

Y estos lugares fueron hechos para recibirlos hasta el día de su juicio y hasta su tiempo determinado [hasta el tiempo determinado], hasta que el gran juicio (venga) sobre ellos.'

5

Vi los espíritus de los hijos de los hombres que estaban muertos, y su voz subió al cielo e hizo súplica.

6

Entonces pregunté al ángel Rafael que estaba conmigo, y le dije: 'Este espíritu — ¿de quién es cuya voz sale y hace súplica?'

7

Y él me respondió diciendo: 'Este es el espíritu que salió de Abel, a quien su hermano Caín mató, y él hace su súplica contra él hasta que su simiente sea destruida de la faz de la tierra, y su simiente sea aniquilada entre la simiente de los hombres.'

8

Entonces pregunté acerca de eso, y acerca de todos los lugares cavados: '¿Por qué está uno separado del otro?'

9

Y él respondió y me dijo: 'Estos tres fueron hechos para que los espíritus de los muertos pudieran ser separados. Y tal división fue hecha (para) los espíritus de los justos, en la cual hay la brillante fuente de agua.

10

Y tal fue hecho para los pecadores cuando mueren y son enterrados en la tierra y el juicio no fue ejecutado sobre ellos en su vida.

11

Aquí sus espíritus serán separados en este gran dolor hasta el gran día del juicio y castigo y tormento de aquellos que †maldicen† para siempre, y retribución para sus espíritus. Allí Él los prenderá para siempre.

12

Y tal división fue hecha para los espíritus de aquellos que hacen su súplica, que hacen revelaciones acerca de su destrucción, cuando fueron muertos en los días de los pecadores.

13

Tal fue hecho para los espíritus de los hombres que no fueron justos sino pecadores, que fueron completos en transgresión, y de los transgresores serán compañeros: mas sus espíritus no serán muertos en el día del juicio ni serán levantados de allí.

14

Entonces bendije al Señor de la gloria y dije: 'Bendito sea mi Señor, el Señor de la justicia, que reina para siempre.'

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