El Libro de Enoc es un texto apocalíptico judío del período del Segundo Templo, tradicionalmente atribuido a Enoc, bisabuelo de Noé. Aunque excluido del canon de la mayoría de las tradiciones cristianas y judías, es considerado canónico por la Iglesia Ortodoxa Etíope (Tewahedo). Fragmentos arameos del libro fueron encontrados entre los Manuscritos del Mar Muerto en Qumrán. La traducción aquí utilizada es una versión en español basada en la edición académica de R.H. Charles (1917) de la Oxford University Press.
Enoc
Capítulo 63 — El Inútil Arrepentimiento de los Reyes y de los Poderosos.
En aquellos días los poderosos y los reyes que poseen la tierra implorarán (a Él) que les conceda un pequeño descanso de sus ángeles de castigo a quienes fueron entregados, para que pudieran caer y adorar delante del Señor de los Espíritus, y confesar sus pecados delante de él.
Y ellos bendecirán y glorificarán al Señor de los Espíritus, y dirán: 'Bendito es el Señor de los Espíritus y el Señor de los reyes, Y el Señor de los poderosos y el Señor de los ricos, Y el Señor de la gloria y el Señor de la sabiduría;
Y espléndido en toda cosa secreta es Tu poder de generación en generación, Y Tu gloria para siempre jamás: Profundos son todos Tus secretos e innumerables, Y Tu justicia está más allá de cálculo.
Ahora aprendimos que debemos glorificar Y bendecir al Señor de los reyes y a Aquel que es rey sobre todos los reyes.'
Y ellos dirán: '¡Quién diera tuviéramos descanso para glorificar y dar gracias Y confesar nuestra fe delante de su gloria!'
Y ahora ansiamos un poco de descanso pero no lo hallamos: Seguimos firmemente (por él) y no lo obtenemos: Y la luz desapareció de delante de nosotros, Y las tinieblas son nuestra morada para siempre jamás:
Pues no creímos delante de él Ni glorificamos el nombre del Señor de los Espíritus, [ni glorificamos a nuestro Señor] Mas nuestra esperanza estaba en el cetro de nuestro reino, Y en nuestra gloria.
Y en el día de nuestro sufrimiento y tribulación Él no nos salva, Y no hallamos descanso para confesión De que nuestro Señor es verdadero en todas sus obras, y en sus juicios y en su justicia, Y sus juicios no respetan personas.'
Y nosotros pasamos de su faz a causa de nuestras obras, Y todos nuestros pecados son contados en justicia.'
Ahora ellos dirán a sí mismos: 'Nuestras almas están llenas de ganancia injusta, pero eso no nos impide descender de en medio de ella para la carga del Seol.'
Y después de eso sus rostros se llenarán de tinieblas Y vergüenza delante de aquel Hijo del Hombre, Y serán expulsados de su presencia, Y la espada permanecerá delante de su rostro en medio de ellos.
Así habló el Señor de los Espíritus: 'Esta es la ordenanza y el juicio respecto de los poderosos y de los reyes y de los exaltados y de aquellos que poseen la tierra delante del Señor de los Espíritus.'