El Libro de Enoc es un texto apocalíptico judío del período del Segundo Templo, tradicionalmente atribuido a Enoc, bisabuelo de Noé. Aunque excluido del canon de la mayoría de las tradiciones cristianas y judías, es considerado canónico por la Iglesia Ortodoxa Etíope (Tewahedo). Fragmentos arameos del libro fueron encontrados entre los Manuscritos del Mar Muerto en Qumrán. La traducción aquí utilizada es una versión en español basada en la edición académica de R.H. Charles (1917) de la Oxford University Press.
Enoc
Capítulo 8
Y Azazel enseñó a los hombres a hacer espadas, y cuchillos, y escudos, y corazas, y les dio a conocer los metales (de la tierra) y el arte de trabajarlos, y pulseras, y ornamentos, y el uso de antimonio, y el embellecimiento de los párpados, y todo tipo de piedras preciosas, y todas las tinturas coloridas.
Y surgió mucha impiedad, y cometieron fornicación, y fueron desviados, y se corrompieron en todos sus caminos.
Semjaza enseñó encantamientos y corte de raíces, Armaros la resolución de encantamientos, Baragijal (enseñó) astrología, Cocabel las constelaciones, Ezequeel el conocimiento de las nubes, (Araquiel los signos de la tierra, Samsiel los signos del sol), y Sariel el curso de la luna.
Y mientras los hombres perecían, clamaron, y su clamor subió al cielo...