El Libro de Enoc es un texto apocalíptico judío del período del Segundo Templo, tradicionalmente atribuido a Enoc, bisabuelo de Noé. Aunque excluido del canon de la mayoría de las tradiciones cristianas y judías, es considerado canónico por la Iglesia Ortodoxa Etíope (Tewahedo). Fragmentos arameos del libro fueron encontrados entre los Manuscritos del Mar Muerto en Qumrán. La traducción aquí utilizada es una versión en español basada en la edición académica de R.H. Charles (1917) de la Oxford University Press.
Enoc
Capítulo 80 — Perversión de la Naturaleza y de los Cuerpos Celestiales debido al Pecado de los Hombres.
Y en aquellos días el ángel Uriel respondió y me dijo: 'He aquí que te mostré todo, Enoc, y te revelé todo para que vieras este sol y esta luna, y los líderes de las estrellas del cielo y todos aquellos que las mueven, sus tareas y tiempos y partidas.
Y en los días de los pecadores los años serán acortados, Y su simiente será tardía en sus tierras y campos, Y todas las cosas en la tierra se alterarán, Y no aparecerán en su tiempo: Y la lluvia será retenida Y el cielo la contendrá.
Y en aquellos tiempos los frutos de la tierra serán tardíos, Y no crecerán en su tiempo, Y los frutos de los árboles serán retenidos en su tiempo.
Y la luna alterará su orden, Y no aparecerá en su tiempo.
[Y en aquellos días el sol será visto y él viajará de noche †en la extremidad de la gran carruaje en† el occidente] Y brillará más intensamente de lo que corresponde al orden de la luz.
Y muchos jefes de las estrellas transgredirán el orden (prescrito); Y estos alterarán sus órbitas y tareas, Y no aparecerán en las estaciones que les fueron prescritas.
Y todo el orden de las estrellas será ocultado de los pecadores, Y los pensamientos de aquellos en la tierra errarán acerca de ellas, [Y serán alterados de todos sus caminos], Sí, errarán y las tomarán por dioses.
Y el mal se multiplicará sobre ellos, Y el castigo vendrá sobre ellos de modo a destruir a todos.'