Génesis es reconocido como canónico por todas las principales tradiciones cristianas y también por el judaísmo. Forma parte de la Torá (Pentateuco), tradicionalmente atribuida a Moisés, y es fundamental para la comprensión de los orígenes del mundo y del pueblo de Israel.
Génesis
Capítulo 16
Saray, mujer de Abrán, no le había dado hijos. Tenía ella una sierva egipcia, llamada Agar.
Dijo Saray a Abrán: «Mira, Yahveh me ha hecho estéril; llégate, pues, a mi sierva; quizá tendré hijos de ella.» Y Abrán accedió a la petición de Saray.
Tomó, pues, Saray, mujer de Abrán, a la egipcia Agar, su sierva, al cabo de diez años de haber habitado Abrán en la tierra de Canaán, y la dio por mujer a su marido Abrán.
Se llegó a Agar, y ella concibió. Y como se viera encinta, tuvo en menos a su señora.
Entonces dijo Saray a Abrán: «Mi afrenta recaiga sobre ti. Yo te puse mi sierva en el seno, y ella, en cuanto se ha visto encinta, me ha tenido en menos. Juzgue Yahveh entre tú y yo.»
Respondió Abrán a Saray: «Ahí tienes a tu sierva a tu disposición; trátala como mejor te parezca.» Y Saray la maltrató de tal manera que ella huyó de su presencia.
Hallóla el Ángel de Yahveh junto a una fuente de agua en el desierto, junto a la fuente del camino de Sur,
y le dijo: «Agar, sierva de Saray, ¿de dónde vienes y adónde vas?» Ella respondió: «Huyo de la presencia de mi señora Saray.»
Díjole el Ángel de Yahveh: «Vuelve a tu señora y sométete a su mano.»
Siguió diciéndole el Ángel de Yahveh: «Multiplicaré tanto tu descendencia, que no se podrá contar.
»Mira –añadió–, estás encinta y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Ismael, por cuanto Yahveh ha oído tu aflicción.
Él será como un asno salvaje; su mano contra todos, y la mano de todos contra él; y morará frente a todos sus hermanos.»
Entonces invocó el nombre de Yahveh que le hablaba: «Tú eres El Roi» (pues dijo: «¿He visto aquí, en seguida de verme?»).
Por eso se llama aquel pozo «Pozo de Lajai Roi»; está entre Cades y Bered.
Agar dio a luz un hijo a Abrán, y Abrán llamó Ismael al hijo que le había dado Agar.
Tenía Abrán ochenta y seis años cuando Agar le dio a luz a Ismael.