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Génesis es reconocido como canónico por todas las principales tradiciones cristianas y también por el judaísmo. Forma parte de la Torá (Pentateuco), tradicionalmente atribuida a Moisés, y es fundamental para la comprensión de los orígenes del mundo y del pueblo de Israel.

Génesis

Capítulo 32

1

Madrugó Labán, besó a sus hijos y a sus hijas, les bendijo y se fue, y volvió Labán a su lugar.

2

Jacob siguió su camino, y le salieron al encuentro Ángeles de Dios.

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Al verlos, dijo Jacob: «Campamento de Dios.» Y llamó a aquel lugar Mahanaim.

4

Envió Jacob mensajeros delante de él a su hermano Esaú, a la tierra de Seír, al campo de Edom,

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y les mandó: «Así hablaréis a mi señor Esaú: «Así dice tu siervo Jacob: He residido en casa de Labán y me he quedado con él hasta ahora.

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Tengo bueyes, asnos, ovejas, siervos y siervas; envío a decírselo a mi señor, para hallar gracia a tus ojos.»»

7

Volvieron los mensajeros a Jacob, diciendo: «Hemos ido a tu hermano Esaú, y también él viene a tu encuentro, acompañado de cuatrocientos hombres.»

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Entonces Jacob tuvo mucho miedo y se sintió angustiado; entonces dividió en dos campamentos la gente que le acompañaba, y las ovejas, vacas y camellos,

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pensando: «Si viene Esaú a un campamento y lo destroza, el otro campamento se salvará.»

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Dijo Jacob: «Dios de mi padre Abrahán, Dios de mi padre Isaac, Yahveh, que me dijiste: «Vuelve a tu tierra y a tu parentela, que yo te haré bien.»

11

No soy digno de la menor de todas las gracias ni de toda la fidelidad que has usado para con tu siervo; porque con sólo mi cayado pasé este Jordán, y ahora he llegado a tener dos campamentos.

12

Líbrame, te ruego, de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú, porque le temo; no sea que venga y me hiera, a la madre con los hijos.

13

Tú has dicho: «Te haré bien, y pondré tu descendencia como la arena del mar, que no se puede contar de tan numerosa.»»

14

Y pasó allí la noche aquella. Tomó de lo que llevaba consigo un regalo para su hermano Esaú:

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doscientas cabras, veinte cabrones; doscientas ovejas, veinte carneros;

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treinta camellas de leche con sus crías; cuarenta vacas y diez novillos; veinte asnas y diez asnos.

17

Los entregó a sus siervos, cada manada por separado, y dijo a sus siervos: «Pasad delante de mí, y dejad un espacio entre una manada y otra.»

18

Y mandó al primero: «Cuando te encuentre mi hermano Esaú y te pregunte: «¿De quién eres? ¿Adónde vas? ¿De quién es ese rebaño que te precede?»,

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responderás: «De tu siervo Jacob; es un regalo que envía a mi señor Esaú; y él viene detrás de nosotros.»»

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Dio la misma orden al segundo, al tercero y a todos los que iban tras las manadas: «Con esas mismas palabras hablaréis a Esaú cuando lo encontréis.

21

Y diréis: «He aquí que tu siervo Jacob viene detrás de nosotros.»» Porque pensaba: «Le aplacaré con el regalo que me precede, y después veré su rostro; quizá me acogerá bien.»

22

Pasó, pues, el regalo delante de él, y él se quedó aquella noche en el campamento.

23

Aquella misma noche se levantó, tomó a sus dos mujeres, a las dos siervas y a sus once hijos, y pasó el vado de Yaboc.

24

Los tomó, hizo pasar el torrente y llevó todo cuanto tenía.

25

Jacob se quedó solo. Entonces un hombre luchó con él hasta rayar el alba.

26

Al ver que no podía con él, le tocó en la articulación del muslo, y se le descoyuntó el muslo a Jacob mientras luchaba con él.

27

El hombre le dijo: «Déjame, porque ha rayado el alba.» El respondió: «No te dejaré si no me bendices.»

28

El le preguntó: «¿Cómo te llamas?» Respondió: «Jacob.»

29

El dijo: «En adelante no te llamarás Jacob, sino Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.»

30

Jacob pidió: «Dime, por favor, tu nombre.» Pero él respondió: «¿Por qué preguntas por mi nombre?» Y allí mismo le bendijo.

31

Jacob llamó a aquel lugar Peniel, «porque he visto a Dios cara a cara, y ha vivido mi alma.»

32

Al salir el sol, pasó Peniel, y cojeaba de la cadera.

33

Por eso los israelitas no comen, hasta hoy, el tendón ciático, que está en la articulación del muslo, porque él tocó a Jacob en la articulación del muslo, en el tendón ciático.

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