Génesis es reconocido como canónico por todas las principales tradiciones cristianas y también por el judaísmo. Forma parte de la Torá (Pentateuco), tradicionalmente atribuida a Moisés, y es fundamental para la comprensión de los orígenes del mundo y del pueblo de Israel.
Génesis
Capítulo 40
Después de estas cosas, sucedió que el copero del rey de Egipto y el panadero ofendieron a su señor, el rey de Egipto.
El Faraón se indignó contra sus dos eunucos, el jefe de los coperos y el jefe de los panaderos,
y los puso bajo custodia en la casa del jefe de la guardia, en la cárcel donde José estaba preso.
El jefe de la guardia los asignó a José, que les servía. Así estuvieron algún tiempo bajo custodia.
Ambos, el copero y el panadero del rey de Egipto, que estaban en la cárcel, tuvieron un sueño cada uno, la misma noche, cada sueño con su particular significado.
Vino José a ellos por la mañana, y los vio demudados.
Y preguntó a aquellos eunucos del Faraón, que estaban con él en la cárcel de la casa de su señor: «¿Por qué tenéis hoy el rostro demudado?»
Ellos le respondieron: «Hemos tenido un sueño, y no hay quien lo interprete.» José les dijo: «¿No son de Dios las interpretaciones? Contádmelo, pues.»
Entonces el jefe de los coperos contó su sueño a José: «En mi sueño, veía una vid delante de mí.
La vid tenía tres sarmientos; brotó, le salió la flor, y maduraron sus racimos de uvas.
Yo tenía en mi mano la copa del Faraón; tomé las uvas, las estrujé en la copa del Faraón, y puse la copa en la mano del Faraón.»
Díjole José: «Esta es su interpretación: los tres sarmientos son tres días.
Dentro de tres días, el Faraón te hará levantar la cabeza y te restablecerá en tu cargo; y darás la copa en la mano del Faraón, según tu antigua costumbre, cuando eras su copero.
Cuando te vaya bien, acuérdate de mí, y hazme el favor de mencionarme al Faraón, y así podré salir de esta casa.
Pues fui robado de la tierra de los hebreos, y aquí tampoco he hecho nada para que me pusieran en este calabozo.»
Viendo el jefe de los panaderos que la interpretación era favorable, dijo a José: «También yo soñaba que llevaba sobre mi cabeza tres canastillos de pan blanco.
En el canastillo de arriba había toda clase de pastas para el Faraón, hechas por el pastelero; y las aves las comían del canastillo que tenía sobre mi cabeza.»
Respondió José: «Esta es su interpretación: los tres canastillos son tres días.
Dentro de tres días, el Faraón te hará levantar la cabeza, te colgará de un madero, y las aves comerán tu carne de encima de ti.»
Al tercer día, que era el del nacimiento del Faraón, celebró éste un banquete para todos sus servidores, y ante ellos hizo levantar la cabeza al jefe de los coperos y al jefe de los panaderos:
restableció al jefe de los coperos en su cargo, para que diera la copa al Faraón;
pero al jefe de los panaderos lo hizo colgar, conforme a la interpretación que José les había dado.
Pero el jefe de los coperos no se acordó de José; al contrario, se olvidó de él.