Génesis es reconocido como canónico por todas las principales tradiciones cristianas y también por el judaísmo. Forma parte de la Torá (Pentateuco), tradicionalmente atribuida a Moisés, y es fundamental para la comprensión de los orígenes del mundo y del pueblo de Israel.
Génesis
Capítulo 7 — El diluvio
Después dijo Yahveh a Noé: «Entra en el arca tú y toda tu casa, pues tú eres el único justo que he visto ante mí en esta generación.
De todo animal puro tomarás contigo siete parejas, el macho y su hembra; de los animales que no son puros una pareja, macho y hembra;
también de las aves del cielo siete parejas, macho y hembra, para perpetuar su especie sobre la tierra.
Porque pasados aún siete días, haré llover sobre la tierra durante cuarenta días y cuarenta noches, y exterminaré de la superficie del suelo a todos los seres que hice.»
Y Noé hizo todo lo que Yahveh le había mandado.
Tenía Noé seiscientos años cuando ocurrió el diluvio de las aguas sobre la tierra.
Por causa de las aguas del diluvio entró Noé en el arca, y con él sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos.
De los animales puros y de los que no lo son, de las aves y de todo lo que se arrastra por el suelo,
entraron de dos en dos con Noé en el arca, macho y hembra, como había mandado Dios a Noé.
Y sucedió que a los siete días, las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra.
El año seiscientos de la vida de Noé, el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel mismo día brotaron todas las fuentes del gran abismo y las cataratas del cielo se abrieron,
y cayó la lluvia sobre la tierra cuarenta días con sus cuarenta noches.
En aquel mismo día entraron Noé, sus hijos Sem, Cam y Jafet, la mujer de Noé y las tres mujeres de sus hijos con ellos en el arca,
ellos y todos los animales salvajes según sus especies, todos los ganados según sus especies, todos los reptiles que se arrastran por el suelo según sus especies, todas las aves según sus especies, todos los pájaros de todo plumaje.
Y entraron con Noé en el arca, de dos en dos, de toda carne que tenía aliento de vida.
Los que entraron, macho y hembra de toda carne, entraron como le había mandado Dios. Entonces Yahveh cerró la puerta detrás de él.
Duró el diluvio cuarenta días sobre la tierra, y crecieron las aguas y levantaron el arca, que se elevó sobre la tierra.
Arreciaron las aguas y crecieron mucho sobre la tierra, mientras el arca flotaba sobre las aguas.
Las aguas subieron mucho más sobre la tierra, hasta cubrir todas las altas montañas que hay bajo el cielo.
Quince codos por encima subieron las aguas, al quedar cubiertas las montañas.
Entonces pereció toda carne que se mueve sobre la tierra: aves, ganados, bestias y todos los reptiles que reptan por el suelo, y todos los hombres.
Todo cuanto tenía aliento de vida en sus narices, todo cuanto existía en el suelo firme, murió.
Fue exterminado todo ser que había sobre la superficie del suelo: desde el hombre hasta la bestia, los reptiles y las aves del cielo. Todos fueron exterminados de la tierra. Sólo quedó Noé y los que con él estaban en el arca.
Y prevalecieron las aguas sobre la tierra durante ciento cincuenta días.