Génesis es reconocido como canónico por todas las principales tradiciones cristianas y también por el judaísmo. Forma parte de la Torá (Pentateuco), tradicionalmente atribuida a Moisés, y es fundamental para la comprensión de los orígenes del mundo y del pueblo de Israel.
Génesis
Capítulo 9 — Desde el diluvio hasta Abraham
Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: «Sed fecundos, multiplicaos y llenad la tierra.
Infundiréis miedo y temor a todos los animales de la tierra, a todas las aves del cielo, a todo lo que se mueve por el suelo y a todos los peces del mar. Ellos son puestos en vuestras manos.
Todo lo que se mueve y tiene vida os servirá de alimento; todo esto os doy, lo mismo que los vegetales.
Pero no comeréis carne con su vida, es decir, con su sangre.
Yo, ciertamente, pediré cuenta de vuestra sangre, la sangre de vuestra vida; se la pediré a todo animal; y al hombre, a cada cual, le pediré cuenta de la vida de su hermano.
Quien derrame sangre de hombre, por otro hombre será su sangre derramada, porque a imagen de Dios hizo él al hombre.
Sed, pues, fecundos y multiplicaos; pululad sobre la tierra y dominadla.»
Dijo Dios a Noé y a sus hijos:
«He aquí que voy a establecer mi alianza con vosotros y con vuestra descendencia después de vosotros,
con todos los seres vivientes que os acompañan: aves, ganados y todas las bestias de la tierra cuantos salieron del arca.
Establezco mi alianza con vosotros: no volverá a ser exterminada la carne por las aguas del diluvio, ni habrá más diluvio para asolar la tierra.»
Y añadió Dios: «Esta es la señal de la alianza que yo establezco para siempre entre yo y vosotros, y todos los seres vivos que os acompañan.
Pongo mi arco en las nubes, para que sirva de señal de la alianza entre yo y la tierra.
Sucederá que cuando yo traiga nubes sobre la tierra, aparecerá el arco en las nubes,
y me acordaré de la alianza que hay entre yo y vosotros y todos los seres vivos de toda carne, y no volverán a ser las aguas diluvio para exterminar toda carne.
Estará, pues, el arco en las nubes, y yo le veré para recordar la alianza perpetua entre Dios y todos los seres vivos de toda carne que hay sobre la tierra.»
Dijo Dios a Noé: «Esta es la señal de la alianza que he establecido entre yo y toda carne que hay sobre la tierra.»
Los hijos de Noé que salieron del arca eran Sem, Cam y Jafet; Cam fue el padre de Canaán.
Estos tres fueron los hijos de Noé, y a partir de ellos se pobló toda la tierra.
Comenzó Noé a labrar la tierra y plantó una viña.
Bebió del vino, se embriagó y quedó al descubierto dentro de su tienda.
Vio Cam, padre de Canaán, la desnudez de su padre y lo contó fuera a sus dos hermanos.
Entonces Sem y Jafet tomaron la capa, se la echaron al hombro los dos, andando de espaldas, y con ella cubrieron la desnudez de su padre; como iban de espaldas, no vieron la desnudez de su padre.
Cuando Noé despertó de su embriaguez, supo lo que su hijo menor le había hecho,
y dijo: «¡Maldito sea Canaán! Siervo de siervos sea para sus hermanos.»
Y añadió: «Bendito sea Yahveh, el Dios de Sem, y sea Canaán su siervo.
Ensanche Dios a Jafet, y habite en las tiendas de Sem, y sea Canaán su siervo.»
Vivió Noé después del diluvio trescientos cincuenta años.
El total de los años de Noé fue de novecientos cincuenta años, y murió.