El Éxodo es el segundo libro del Pentateuco y narra la liberación de los israelitas de la esclavitud en Egipto, la entrega de la Ley en el monte Sinaí y la construcción del Tabernáculo. Su canonicidad es aceptada por todas las tradiciones cristianas, aunque existen diferencias en la numeración de algunos versículos, especialmente en los capítulos 7 y 8.
Éxodo
Capítulo 29
«Esto es lo que les harás para consagrarles como mis sacerdotes. Toma un novillo de la vacada y dos carneros sin defecto;
panes ázimos, tortas ázimas amasadas con aceite, y hojaldres ázimos untadas con aceite; los harás de flor de harina de trigo.
Los pondrás en un cesto y los presentarás en el cesto, junto con el novillo y los dos carneros.
Harás acercarse a Aarón y a sus hijos a la entrada de la Tienda del Encuentro, y los lavarás con agua.
Tomarás las vestiduras, vestirás a Aarón con la túnica, el manto del efod, el efod y el pectoral, y le ceñirás el cinturón del efod.
Pondrás la tiara sobre su cabeza, y sobre la tiara pondrás la lámina santa.
Tomarás el óleo de la unción, se lo derramarás sobre la cabeza y le ungirás.
Harás acercarse a sus hijos, los vestirás con las túnicas,
y les ceñirás los cinturones, a Aarón y a sus hijos, y les atarás las tiaras, y tendrán el sacerdocio por derecho perpetuo. Así investirás a Aarón y a sus hijos.
Harás acercar el novillo a la Tienda del Encuentro; Aarón y sus hijos impondrán sus manos sobre la cabeza del novillo.
Inmolarás el novillo delante de Yahveh, a la entrada de la Tienda del Encuentro.
Tomarás sangre del novillo y con tu dedo la pondrás sobre los cuernos del altar, y toda la demás sangre la derramarás al pie del altar.
Tomarás toda la grasa que cubre las entrañas, el redaño del hígado, los dos riñones con la grasa que los cubre, y los quemarás sobre el altar.
La carne del novillo, su piel y sus heces las quemarás al fuego fuera del campamento; es víctima por el pecado.
Tomarás luego un carnero; Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero.
Inmolarás el carnero, tomarás su sangre y la rociarás alrededor del altar.
Cortarás el carnero en pedazos, lavarás sus entrañas y sus patas, y los pondrás sobre sus pedazos y sobre su cabeza.
Quemarás todo el carnero sobre el altar; es un holocausto para Yahveh, de aroma agradable, manjar abrasado para Yahveh.
Tomarás luego el otro carnero; Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero.
Lo inmolarás, tomarás de su sangre y la pondrás en el lóbulo de la oreja derecha de Aarón y en el lóbulo de la oreja derecha de sus hijos, en el pulgar de su mano derecha y en el pulgar de su pie derecho; y derramarás la otra sangre alrededor del altar.
Tomarás de la sangre que está sobre el altar y del óleo de la unción, y rociarás a Aarón y sus vestiduras, y a sus hijos y las vestiduras de sus hijos con él. Así serán sagrados él y sus vestiduras, y sus hijos y las vestiduras de sus hijos con él.
Luego, de las partes del carnero tomarás la grasa, la cola, la grasa que cubre las entrañas, el redaño del hígado, los dos riñones con la grasa que los cubre, y la pierna derecha, porque es carnero de investidura.
Tomarás también del cesto de los panes ázimos que está delante de Yahveh, una torta de pan, una torta de pan de aceite y una hojaldre.
Lo pondrás todo sobre las palmas de las manos de Aarón y sobre las palmas de las manos de sus hijos, y lo mecerás como ofrenda mecida delante de Yahveh.
Lo tomarás luego de sus manos y lo quemarás sobre el altar encima del holocausto, en olor agradable delante de Yahveh; es un manjar abrasado para Yahveh.
Tomarás el pecho del carnero de la investidura de Aarón, y lo mecerás como ofrenda mecida delante de Yahveh; y será tu porción.
Consagrarás el pecho de la ofrenda mecida y la pierna de la ofrenda reservada, que han sido mecidos y reservados, del carnero de la investidura, para Aarón y sus hijos.
Será para Aarón y sus hijos como derecho perpetuo por parte de los israelitas, porque es una ofrenda reservada; será una ofrenda reservada que los israelitas tomarán de sus sacrificios de comunión, ofrenda reservada para Yahveh.
Las vestiduras sagradas de Aarón serán para sus hijos después de él, para que con ellas sean ungidos e investidos.
Durante siete días las vestirá el sacerdote que le suceda de entre sus hijos, cuando entre en la Tienda del Encuentro para oficiar en el Santuario.
Tomarás el carnero de la investidura y cocerás su carne en lugar santo.
Aarón y sus hijos comerán la carne del carnero y el pan que está en el cesto, a la entrada de la Tienda del Encuentro.
Ellos comerán aquellas cosas con que se hizo la expiación para investirlos y consagrarlos, pero el extraño no las comerá, porque son sagradas.
Si sobra algo de la carne de la investidura y del pan hasta la mañana, quemarás al fuego lo que haya sobrado; no se comerá, porque es cosa sagrada.
Así harás con Aarón y con sus hijos, conforme a todo lo que te he mandado; siete días durará la investidura.
Cada día ofrecerás un novillo en sacrificio por el pecado para la expiación; purificarás el altar cuando hagas la expiación sobre él, y lo ungirás para consagrarlo.
Durante siete días harás expiación por el altar y lo consagrarás, y el altar será cosa santísima; todo lo que toque el altar será santo.
Esto es lo que ofrecerás sobre el altar: dos corderos de un año, cada día, continuamente.
Ofrecerás uno por la mañana, y el otro al atardecer.
Con el primer cordero ofrecerás la décima parte de un efa de flor de harina amasada con la cuarta parte de un hin de aceite de oliva machacada, y la libación de la cuarta parte de un hin de vino.
El segundo cordero lo ofrecerás al atardecer; harás la misma oblación que por la mañana, y la misma libación, en aroma agradable, manjar abrasado para Yahveh.
Es el holocausto perpetuo, que se ofrecerá de generación en generación, a la entrada de la Tienda del Encuentro, delante de Yahveh, donde me encontraré con vosotros para hablarte.
Allí me encontraré con los israelitas, y será santificado por mi gloria.
Santificaré la Tienda del Encuentro y el altar; también santificaré a Aarón y a sus hijos para que sean mis sacerdotes.
Habitaré en medio de los israelitas, y seré su Dios.
Sabrán que yo soy Yahveh, su Dios, que los he sacado del país de Egipto, para habitar en medio de ellos. Yo, Yahveh, su Dios.»