El Éxodo es el segundo libro del Pentateuco y narra la liberación de los israelitas de la esclavitud en Egipto, la entrega de la Ley en el monte Sinaí y la construcción del Tabernáculo. Su canonicidad es aceptada por todas las tradiciones cristianas, aunque existen diferencias en la numeración de algunos versículos, especialmente en los capítulos 7 y 8.
Éxodo
Capítulo 37
Hizo Besalel el arca de madera de acacia; su longitud dos codos y medio, su anchura un codo y medio, y su altura un codo y medio.
La revistió de oro puro por dentro y por fuera, y le puso una moldura de oro alrededor.
Fundió para ella cuatro anillas de oro en sus cuatro patas: dos anillas a un lado y dos al otro.
Hizo también varas de madera de acacia, revestidas de oro,
y pasó las varas por las anillas de los costados del arca, para transportarla.
Hizo luego un propiciatorio de oro puro; su longitud dos codos y medio, y su anchura un codo y medio.
Hizo dos querubines de oro; a martillo los hizo, en los dos extremos del propiciatorio:
un querubín en un extremo y el otro querubín en el otro extremo; formaban una sola pieza con el propiciatorio en sus dos extremos.
Tenían extendidas las alas por encima, cubriendo con ellas el propiciatorio, y sus rostros miraban el uno al otro; hacia el propiciatorio estaban los rostros de los querubines.
Hizo también la mesa de madera de acacia; su longitud dos codos, su anchura un codo, y su altura codo y medio.
La revistió de oro puro, y le puso una moldura de oro alrededor.
Le hizo una orla de un palmo alrededor, y a la orla le puso una moldura de oro.
Le fundió cuatro anillas de oro, y puso las anillas en las cuatro puntas que estaban sobre sus cuatro patas.
Junto a la orla estaban las anillas, para pasar las varas con que se transportaría la mesa.
Hizo las varas de madera de acacia, y las revistió de oro, para transportar la mesa.
Hizo también los utensilios que habían de ponerse sobre la mesa: sus fuentes, sus cucharas, sus jarras y sus tazones con que se harían las libaciones; los hizo de oro puro.
Hizo el candelabro de oro puro; de oro labrado a martillo hizo el candelabro: su pie, su caña, sus cálices, sus botones y sus flores formaban una sola pieza con él.
De sus lados salían seis brazos: tres brazos del candelabro por un lado, y tres brazos del candelabro por el otro.
En un brazo había tres cálices en forma de flor de almendro, con botón y flor; y tres cálices en forma de flor de almendro en el otro brazo, con botón y flor. Así fue para los seis brazos que salían del candelabro.
En el candelabro mismo había cuatro cálices en forma de flor de almendro, con sus botones y sus flores.
Bajo cada dos de los seis brazos que salían del candelabro, había un botón, formando una sola pieza con el candelabro.
Los botones y los brazos formaban una sola pieza con el candelabro, todo ello de una sola pieza de oro puro labrado a martillo.
Hizo sus siete lámparas, despabiladeras y ceniceros de oro puro.
Hizo el candelabro y todos sus utensilios con un talento de oro puro.
Hizo el altar del incienso de madera de acacia; su longitud un codo, su anchura un codo, cuadrado, y su altura dos codos; los cuernos formaban una sola pieza con él.
Lo revistió de oro puro: su parte superior, sus costados alrededor y sus cuernos; y le hizo una moldura de oro alrededor.
Le hizo dos anillas de oro debajo de la moldura, a sus dos costados, en los dos lados, para pasar las varas con que se transportaría.
Hizo las varas de madera de acacia y las revistió de oro.
Hizo el óleo de la unción santa y el incienso aromático, puro, según el arte del perfumista.