El Éxodo es el segundo libro del Pentateuco y narra la liberación de los israelitas de la esclavitud en Egipto, la entrega de la Ley en el monte Sinaí y la construcción del Tabernáculo. Su canonicidad es aceptada por todas las tradiciones cristianas, aunque existen diferencias en la numeración de algunos versículos, especialmente en los capítulos 7 y 8.
Éxodo
Capítulo 40
Yahveh habló a Moisés, diciendo:
«El primer día del mes primero harás levantar la Morada, la Tienda del Encuentro.
Pondrás en ella el arca del Testimonio, y la ocultarás con el velo.
Llevarás la mesa y la dispondrás; traerás el candelabro y pondrás sus lámparas.
Pondrás el altar de oro para el incienso delante del arca del Testimonio; y pondrás la cortina a la entrada de la Morada.
Pondrás el altar del holocausto delante de la entrada de la Morada, de la Tienda del Encuentro.
Pondrás la pila entre la Tienda del Encuentro y el altar, y echarás en ella agua.
Pondrás el atrio alrededor, y la cortina a la puerta del atrio.
Tomarás el óleo de la unción, ungirás la Morada y todo lo que hay en ella, y la consagrarás con todos sus utensilios, y será santa.
Ungirás el altar del holocausto y todos sus utensilios; consagrarás el altar, y será cosa santísima.
Ungirás la pila y su base, y la consagrarás.
Harás acercarse a Aarón y a sus hijos a la entrada de la Tienda del Encuentro, y los lavarás con agua.
Vestirás a Aarón con las vestiduras sagradas, lo ungirás y lo consagrarás para que sea mi sacerdote.
Harás acercarse a sus hijos, los vestirás con las túnicas,
los ungirás como ungiste a su padre, para que sean mis sacerdotes. Su unción les conferirá el sacerdocio perpetuo de generación en generación.»
Hizo Moisés todo; conforme a todo lo que Yahveh le había mandado, así lo hizo.
El mes primero del año segundo, el día primero del mes, fue levantada la Morada.
Moisés levantó la Morada: puso sus basas, colocó sus tablas, puso sus travesaños y levantó sus columnas.
Extendió la tienda sobre la Morada, y puso la cubierta de la tienda encima, como Yahveh había mandado a Moisés.
Tomó el Testimonio y lo puso en el arca, pasó las varas por las anillas del arca, y puso el propiciatorio encima del arca.
Introdujo el arca en la Morada, y puso el velo de la cortina, ocultando así el arca del Testimonio, como Yahveh había mandado a Moisés.
Puso la mesa en la Tienda del Encuentro, al lado de la Morada hacia el norte, fuera del velo,
y dispuso sobre ella la fila de los panes delante de Yahveh, como Yahveh había mandado a Moisés.
Puso el candelabro en la Tienda del Encuentro, frente a la mesa, al lado de la Morada hacia el sur,
y colocó las lámparas delante de Yahveh, como Yahveh había mandado a Moisés.
Puso el altar de oro en la Tienda del Encuentro, delante del velo,
y quemó en él incienso aromático, como Yahveh había mandado a Moisés.
Puso la cortina a la entrada de la Morada.
Puso el altar del holocausto a la entrada de la Morada, de la Tienda del Encuentro, y ofreció sobre él el holocausto y la oblación, como Yahveh había mandado a Moisés.
Puso la pila entre la Tienda del Encuentro y el altar, y echó en ella agua para las abluciones.
Se lavaron en ella Moisés, Aarón y sus hijos sus manos y sus pies.
Cuando entraban en la Tienda del Encuentro, y cuando se acercaban al altar, se lavaban, como Yahveh había mandado a Moisés.
Levantó el atrio alrededor de la Morada y del altar, y puso la cortina a la puerta del atrio. Así acabó Moisés toda la obra.
Entonces la nube cubrió la Tienda del Encuentro, y la gloria de Yahveh llenó la Morada.
No pudo Moisés entrar en la Tienda del Encuentro, porque la nube permanecía sobre ella y la gloria de Yahveh llenaba la Morada.
Cuando la nube se levantaba de sobre la Morada, emprendían la marcha los israelitas; y donde la nube se detenía, acampaban.
Mientras la nube permanecía sobre la Morada, no emprendían la marcha; sino que esperaban hasta el día en que se levantara.
Porque la nube de Yahveh estaba de día sobre la Morada, y de noche había fuego en ella, a la vista de toda la casa de Israel, en todas sus etapas.