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El libro de Daniel en su versión extendida incluye las adiciones deuterocanónicas reconocidas por la tradición católica y ortodoxa: el Cantico de los Tres Jóvenes (insertado en el capítulo 3 después del versículo 23), la Historia de Susana (capítulo 13) y Bel y el Dragón (capítulo 14).

Daniel

Capítulo 7

1

El año primero de Baltasar, rey de Babilonia, tuvo Daniel un sueño y visiones de su cabeza, estando en su cama. Luego escribió el sueño.

2

Daniel habló y dijo: «Yo estaba mirando en mi visión de noche; de pronto, los cuatro vientos del cielo agitaban el mar grande.

3

Cuatro bestias grandes, diferentes una de otra, subían del mar.

4

La primera era como un león, y tenía alas de águila. Yo estuve mirando hasta que le fueron arrancadas las alas, y fue levantada del suelo, y puesta sobre sus dos pies como un hombre, y le fue dado corazón de hombre.

5

Otra bestia, segunda, semejante a un oso, estaba levantada a un lado, con tres costillas en la boca entre los dientes; y le dijeron así: «Levántate, come mucha carne.»

6

Después de esta, yo estaba mirando, y he aquí otra como un leopardo, con cuatro alas de ave sobre sus lomos; la bestia tenía cuatro cabezas, y le fue dado poder.

7

Después de esto, miraba yo en las visiones de la noche, y he aquí una cuarta bestia, terrible, espantosa y fuertísima, con grandes dientes de hierro; devoraba, desmenuzaba y pisoteaba las sobras con sus pies. Era diferente de todas las bestias precedentes, y tenía diez cuernos.

8

Yo estaba considerando los cuernos, cuando he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos, y delante de él tres de los primeros cuernos fueron arrancados; y había en aquel cuerno unos ojos como de hombre, y una boca que hablaba grandezas.

9

Yo seguía mirando, hasta que fueron colocados unos tronos, y un Anciano lleno de días se sentó. Su vestido era blanco como la nieve, y los cabellos de su cabeza como lana limpia; su trono como llamas de fuego, y sus ruedas como fuego ardiente.

10

Un río de fuego brotaba y salía de delante de él; miles de miles le servían, millones de millones estaban en pie delante de él. Se instaló el tribunal, y los libros fueron abiertos.

11

Yo estaba mirando entonces, a causa de las palabras arrogantes que hablaba el cuerno; seguí mirando hasta que la bestia fue muerta, y su cuerpo destruido, y entregado a la quema del fuego.

12

A las otras bestias se les quitó el poder, pero se les prolongó la vida por un tiempo y un plazo.

13

Yo seguía mirando en la visión de la noche, y he aquí que en las nubes del cielo venía uno como un Hijo de hombre; se dirigió al Anciano lleno de días, y le hicieron acercarse.

14

A él le fue dado imperio, honor y reino, y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron; su imperio es un imperio eterno que no pasará, y su reino no será destruido.

15

«A mí, Daniel, me turbó el espíritu dentro de mí, y las visiones de mi cabeza me asustaron.

16

Me acerqué a uno de los que estaban allí, y le pregunté la verdad acerca de todo esto. Y él me respondió y me declaró la interpretación de las cosas:

17

Estas grandes bestias, que son cuatro, son cuatro reyes que se levantarán de la tierra.

18

Pero los santos del Altísimo recibirán el reino, y poseerán el reino por los siglos de los siglos.

19

»Entonces deseé saber la verdad acerca de la cuarta bestia, que era diferente de todas las otras, muy espantosa, con dientes de hierro y uñas de bronce; que devoraba, desmenuzaba y pisoteaba las sobras con sus pies;

20

y acerca de los diez cuernos de su cabeza, y del otro que había salido, delante del cual habían caído tres: de aquel cuerno que tenía ojos y boca que hablaba grandezas, y que parecía más grande que sus compañeros.

21

Yo estaba mirando, y aquel cuerno hacía guerra contra los santos y les vencía,

22

hasta que vino el Anciano lleno de días, y se hizo justicia a los santos del Altísimo, y llegó el tiempo en que los santos tomaron posesión del reino.

23

Él me dijo: La cuarta bestia será un cuarto reino en la tierra, diferente de todos los otros reinos; devorará toda la tierra, la pisoteará y la desmenuzará.

24

Los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez reyes; y tras ellos se levantará otro, diferente de los primeros, el cual humillará a tres reyes.

25

Pronunciará palabras contra el Altísimo y a los santos del Altísimo molerá, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta un tiempo, dos tiempos y medio tiempo.

26

Pero se instalará el tribunal, y le será quitado el poder, para ser aniquilado y destruido para siempre.

27

Y el reino, el poder y la majestad de los reinos que hay debajo de todo el cielo serán entregados al pueblo de los santos del Altísimo. Su reino será un reino eterno, y todos los imperios le servirán y le obedecerán.

28

»Aquí terminó el relato. Yo, Daniel, quedé muy turbado en mis pensamientos, y mi semblante se me demudó; pero guardé el asunto en mi corazón.»

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