Levítico es universalmente reconocido como canónico por todas las tradiciones cristianas y judías. Forma parte de la Torá (Pentateuco) y es aceptado sin debate por la Iglesia Ortodoxa Etíope, las Iglesias Protestantes, la Iglesia Católica y las Iglesias Ortodoxas Orientales.
Levítico
Capítulo 1
Llamó Yahveh a Moisés y le habló desde la Tienda del Encuentro diciendo:
«Habla a los israelitas y diles: "Cuando uno de vosotros presente una ofrenda a Yahveh, ofreceréis vuestras ofrendas de ganado: del ganado mayor o del ganado menor.
Si su ofrenda es un holocausto de ganado mayor, será un macho sin defecto; lo ofrecerá a la entrada de la Tienda del Encuentro, para que sea aceptado ante Yahveh.
Impondrá su mano sobre la cabeza del holocausto, y le será aceptado para hacer expiación por él.
Degollará el novillo ante Yahveh; los hijos de Aarón, los sacerdotes, ofrecerán la sangre y la derramarán sobre el altar, alrededor, en la entrada de la Tienda del Encuentro.
Desollará el holocausto y lo descuartizará en trozos.
Los hijos de Aarón, los sacerdotes, pondrán fuego sobre el altar y acomodarán leña sobre el fuego.
Luego los hijos de Aarón, los sacerdotes, acomodarán los trozos, la cabeza y el sebo sobre la leña que está sobre el fuego del altar.
Sus entrañas y sus patas las lavará con agua; y el sacerdote lo hará todo humo sobre el altar, como holocausto, ofrenda quemada de calmante aroma para Yahveh.
Si su ofrenda para el holocausto es de ganado menor, de las ovejas o de las cabras, será un macho sin defecto.
Lo degollará al lado norte del altar ante Yahveh; los hijos de Aarón, los sacerdotes, derramarán su sangre sobre el altar, alrededor.
Lo descuartizará en trozos, y el sacerdote los acomodará, junto con la cabeza y el sebo, sobre la leña que está sobre el fuego del altar.
Las entrañas y las patas las lavará con agua; y el sacerdote lo ofrecerá todo y lo hará humo sobre el altar. Es holocausto, ofrenda quemada de calmante aroma para Yahveh.
Si su ofrenda para Yahveh es un holocausto de aves, ofrecerá tórtolas o pichones.
El sacerdote la ofrecerá sobre el altar, le retorcerá la cabeza y la hará humo sobre el altar; su sangre será exprimida contra el muro del altar.
Quitará el buche y las plumas, y los echará junto al altar, hacia el lado oriental, en el lugar donde se echan las cenizas.
La abrirá por las alas, sin desprenderlas, y el sacerdote la hará humo sobre el altar, sobre la leña que está sobre el fuego. Es holocausto, ofrenda quemada de calmante aroma para Yahveh."