Levítico es universalmente reconocido como canónico por todas las tradiciones cristianas y judías. Forma parte de la Torá (Pentateuco) y es aceptado sin debate por la Iglesia Ortodoxa Etíope, las Iglesias Protestantes, la Iglesia Católica y las Iglesias Ortodoxas Orientales.
Levítico
Capítulo 23
Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
«Habla a los israelitas y diles: "Las fiestas solemnes de Yahveh, que proclamaréis como santas convocaciones, serán éstas:
Seis días se trabajará, mas el séptimo día es día de completo reposo, santa convocación; no haréis ninguna obra; es sábado de Yahveh en todas vuestras habitaciones.
Estas son las fiestas solemnes de Yahveh, las santas convocaciones, que proclamaréis en sus tiempos señalados:
En el mes primero, a los catorce días del mes, al atardecer, es la Pascua de Yahveh.
A los quince días del mismo mes es la fiesta de los Ázimos a Yahveh; durante siete días comeréis panes sin levadura.
El primer día tendréis santa convocación; no haréis ninguna obra servil.
Ofreceréis a Yahveh durante siete días ofrenda quemada; el séptimo día habrá santa convocación; no haréis ninguna obra servil."
Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
«Habla a los israelitas y diles: "Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla de las primicias de vuestra siega.
El sacerdote mecerá la gavilla delante de Yahveh para que seáis aceptados; la mecerá el sacerdote el día siguiente del sábado.
El día que meciereis la gavilla, ofreceréis un cordero de un año sin defecto como holocausto a Yahveh.
Su oblación será dos décimas de efa de flor de harina amasada con aceite, ofrenda quemada de calmante aroma a Yahveh; y su libación de vino, la cuarta parte de un hin.
No comeréis pan, ni grano tostado, ni espigas tiernas, hasta ese mismo día, hasta que hayáis traído la ofrenda de vuestro Dios. Es ley perpetua para vuestras generaciones, dondequiera que habitéis.
Contaréis desde el día siguiente del sábado, desde el día en que trajisteis la gavilla de la ofrenda mecida; serán siete semanas completas.
Contaréis cincuenta días hasta el día siguiente del séptimo sábado; entonces ofreceréis nueva oblación a Yahveh.
De vuestras habitaciones traeréis dos panes para ofrenda mecida, que serán de dos décimas de efa de flor de harina, cocidos con levadura; son primicias para Yahveh.
Junto con los panes ofreceréis siete corderos de un año sin defecto, un novillo y dos carneros; serán holocausto a Yahveh, con su oblación y sus libaciones, ofrenda quemada de calmante aroma a Yahveh.
Ofreceréis un macho cabrío como sacrificio por el pecado, y dos corderos de un año como sacrificio de comunión.
El sacerdote los mecerá con el pan de las primicias como ofrenda mecida delante de Yahveh, junto con los dos corderos; serán cosa sagrada para Yahveh, para el sacerdote.
Proclamaréis ese mismo día santa convocación; no haréis ninguna obra servil. Es ley perpetua para vuestras generaciones, dondequiera que habitéis.
Cuando seguéis la mies de vuestra tierra, no segarás hasta el último rincón de tu campo al segar, ni espigarás las espigas que hayan quedado; para el pobre y para el extranjero las dejarás. Yo soy Yahveh vuestro Dios."
Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
«Habla a los israelitas y diles: "En el mes séptimo, al primero del mes, tendréis sábado, conmemoración al son de trompetas, santa convocación.
No haréis ninguna obra servil, y ofreceréis ofrenda quemada a Yahveh."
Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
«Pero a los diez días de este mes séptimo es el día de la Expiación; tendréis santa convocación, y humillaréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda quemada a Yahveh.
No haréis ninguna obra ese día, porque es día de Expiación, para hacer expiación por vosotros delante de Yahveh vuestro Dios.
Porque toda persona que no se humille ese día, será cortada de su pueblo.
Cualquier persona que haga alguna obra ese día, yo la haré perecer de en medio de su pueblo.
No haréis, pues, ninguna obra. Es ley perpetua para vuestras generaciones, dondequiera que habitéis.
Será para vosotros sábado de descanso, y humillaréis vuestras almas; a los nueve días del mes por la tarde, de una tarde a otra tarde, guardaréis vuestro sábado."
Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
«Habla a los israelitas y diles: "A los quince días de este mes séptimo es la fiesta de los Tabernáculos por siete días a Yahveh.
El primer día habrá santa convocación; no haréis ninguna obra servil.
Durante siete días ofreceréis ofrenda quemada a Yahveh; el octavo día tendréis santa convocación, y ofreceréis ofrenda quemada a Yahveh; es fiesta solemne; no haréis ninguna obra servil.
Estas son las fiestas solemnes de Yahveh, en que proclamaréis santas convocaciones, para ofrecer ofrenda quemada a Yahveh, holocausto y oblación, sacrificio y libaciones, cada cosa en su día señalado,
además de los sábados de Yahveh, y además de vuestras ofrendas, de todos vuestros votos y de todas vuestras ofrendas voluntarias que deis a Yahveh.
Pero a los quince días del mes séptimo, cuando hayáis recogido el fruto de la tierra, celebraréis la fiesta de Yahveh durante siete días; el primer día será de descanso, y el octavo día también será de descanso.
El primer día tomaréis frutos de árboles hermosos, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos y sauces de arroyo, y os regocijaréis delante de Yahveh vuestro Dios durante siete días.
La celebraréis como fiesta a Yahveh durante siete días al año; es ley perpetua para vuestras generaciones; en el mes séptimo la celebraréis.
Habitaréis en tabernáculos durante siete días; todo natural de Israel habitará en tabernáculos,
para que vuestras generaciones sepan que en tabernáculos hice habitar a los israelitas cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo soy Yahveh vuestro Dios."
Así proclamó Moisés a los israelitas las fiestas solemnes de Yahveh.