Levítico es universalmente reconocido como canónico por todas las tradiciones cristianas y judías. Forma parte de la Torá (Pentateuco) y es aceptado sin debate por la Iglesia Ortodoxa Etíope, las Iglesias Protestantes, la Iglesia Católica y las Iglesias Ortodoxas Orientales.
Levítico
Capítulo 3
«Si su ofrenda es un sacrificio de comunión, si lo ofrece del ganado mayor, sea macho o hembra, lo ofrecerá sin defecto ante Yahveh.
Impondrá su mano sobre la cabeza de su ofrenda y la degollará a la entrada de la Tienda del Encuentro; los hijos de Aarón, los sacerdotes, derramarán la sangre sobre el altar, alrededor.
Del sacrificio de comunión ofrecerá como ofrenda quemada para Yahveh la grasa que cubre las entrañas, toda la grasa que está sobre las entrañas,
los dos riñones con la grasa que los cubre y que está sobre los ijares, y el lóbulo del hígado, que separará junto con los riñones.
Los hijos de Aarón harán arder esto sobre el altar, encima del holocausto, sobre la leña que está sobre el fuego; es ofrenda quemada de calmante aroma para Yahveh.
Si su ofrenda para el sacrificio de comunión a Yahveh es de ganado menor, sea macho o hembra, lo ofrecerá sin defecto.
Si ofrece un cordero, lo presentará ante Yahveh,
impondrá su mano sobre la cabeza de su ofrenda y la degollará delante de la Tienda del Encuentro; los hijos de Aarón derramarán su sangre sobre el altar, alrededor.
Del sacrificio de comunión ofrecerá como ofrenda quemada para Yahveh su grasa: la cola entera, que separará a raíz del espinazo, la grasa que cubre las entrañas, toda la grasa que está sobre las entrañas,
los dos riñones con la grasa que los cubre y que está sobre los ijares, y el lóbulo del hígado, que separará junto con los riñones.
El sacerdote hará arder esto sobre el altar; es comida, ofrenda quemada para Yahveh.
Si su ofrenda es una cabra, la ofrecerá ante Yahveh,
impondrá su mano sobre la cabeza de ella y la degollará delante de la Tienda del Encuentro; los hijos de Aarón derramarán su sangre sobre el altar, alrededor.
De ella ofrecerá como ofrenda quemada para Yahveh la grasa que cubre las entrañas, toda la grasa que está sobre las entrañas,
los dos riñones con la grasa que los cubre y que está sobre los ijares, y el lóbulo del hígado, que separará junto con los riñones.
El sacerdote hará arder esto sobre el altar; es comida, ofrenda quemada en calmante aroma. Toda grasa es de Yahveh.
Es ley perpetua para vuestras descendientes, dondequiera que habitéis: no comeréis nada de grasa ni nada de sangre.»