Levítico es universalmente reconocido como canónico por todas las tradiciones cristianas y judías. Forma parte de la Torá (Pentateuco) y es aceptado sin debate por la Iglesia Ortodoxa Etíope, las Iglesias Protestantes, la Iglesia Católica y las Iglesias Ortodoxas Orientales.
Levítico
Capítulo 5
«Cuando una persona peque por haber oído una imprecación y sea testigo de una cosa, ya sea porque la vio o porque la supo, si no lo denuncia, cargará con su culpa.
O cuando una persona toque cualquier cosa impura, sea un cadáver de bestia impura, un cadáver de animal impuro, un cadáver de reptil impuro, aunque no se dé cuenta, quedará impura y culpable.
O cuando toque una impureza humana, cualquier impureza que lo haga impuro, aunque no se dé cuenta, en cuanto llegue a saberlo será culpable.
O cuando una persona jure, pronunciando imprudentemente con sus labios, para hacer mal o para hacer bien, en cualquier cosa que el hombre exprese con juramento, aunque no se dé cuenta, en cuanto llegue a saberlo será culpable en una de estas cosas.
Cuando llegue a ser culpable en alguna de estas cosas, confesará aquello en que pecó.
Traerá a Yahveh como reparación por el pecado cometido, una hembra de ganado menor, una oveja o una cabra, como sacrificio por el pecado; y el sacerdote hará expiación por su pecado.
Si no tiene recursos para una res de ganado menor, traerá a Yahveh como reparación por el pecado cometido dos tórtolas o dos pichones, uno como sacrificio por el pecado y otro como holocausto.
Los llevará al sacerdote, el cual ofrecerá primero el del sacrificio por el pecado; le desprenderá la cabeza de la nuca, sin separarla.
Rociará parte de la sangre del sacrificio por el pecado sobre el muro del altar, y la demás sangre será exprimida al pie del altar; es un sacrificio por el pecado.
El segundo lo ofrecerá como holocausto, conforme a la ley. Así el sacerdote hará expiación por el pecado que cometió, y le será perdonado.
Si no tiene recursos para dos tórtolas o dos pichones, traerá como ofrenda por su pecado la décima parte de un efa de flor de harina para el sacrificio por el pecado; no pondrá sobre ella aceite ni incienso, porque es un sacrificio por el pecado.
La llevará al sacerdote, y el sacerdote tomará de ella un puñado como memorial, y lo hará arder sobre el altar, encima de las ofrendas quemadas de Yahveh; es un sacrificio por el pecado.
Así el sacerdote hará expiación por el pecado que cometió en una de estas cosas, y le será perdonado. El resto será para el sacerdote, como en la oblación.»
Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
«Si una persona comete una infidelidad y peca por inadvertencia contra las cosas sagradas de Yahveh, traerá a Yahveh en reparación un carnero sin defecto del rebaño, conforme a tu tasación en siclos de plata (según el siclo del santuario), como sacrificio de reparación.
Así reparará el daño causado contra las cosas sagradas, añadiendo la quinta parte, y lo dará al sacerdote. El sacerdote hará expiación por él con el carnero del sacrificio de reparación, y le será perdonado.
Si una persona peca haciendo algo contra alguno de los mandamientos de Yahveh en cosas que no deben hacerse, sin darse cuenta, incurre en culpa y cargará con su pecado.
Traerá al sacerdote un carnero sin defecto del rebaño, conforme a tu tasación, como sacrificio de reparación. El sacerdote hará expiación por el error que cometió sin darse cuenta, y le será perdonado.
Es un sacrificio de reparación; ciertamente se había hecho culpable ante Yahveh.»
Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
«Si una persona peca y comete una infidelidad contra Yahveh, negando a su prójimo un depósito, una prenda, un robo, o empleando la violencia contra su prójimo,
o hallando algo perdido y negándolo, jurando falsamente acerca de alguna de las cosas en que el hombre suele pecar,
cuando peque así y se haga culpable, restituirá lo que robó, lo que adquirió por violencia, el depósito que se le confió, lo perdido que halló,
o cualquier cosa sobre que hubiere jurado falsamente; lo restituirá por entero, añadiendo la quinta parte, y lo dará a aquel a quien pertenece el día en que ofrezca su sacrificio de reparación.
Traerá a Yahveh como sacrificio de reparación un carnero sin defecto del rebaño, conforme a tu tasación, y lo dará al sacerdote.
El sacerdote hará expiación por él delante de Yahveh, y le será perdonado cualquier cosa de las que haya hecho haciéndose culpable.»