Levítico es universalmente reconocido como canónico por todas las tradiciones cristianas y judías. Forma parte de la Torá (Pentateuco) y es aceptado sin debate por la Iglesia Ortodoxa Etíope, las Iglesias Protestantes, la Iglesia Católica y las Iglesias Ortodoxas Orientales.
Levítico
Capítulo 8
Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
«Toma a Aarón y con él a sus hijos, las vestiduras, el aceite de la unción, el novillo del sacrificio por el pecado, los dos carneros y el cesto de los ázimos.
Reúne a toda la comunidad a la entrada de la Tienda del Encuentro.»
Hizo Moisés como Yahveh le había mandado, y se reunió la comunidad a la entrada de la Tienda del Encuentro.
Dijo Moisés a la comunidad: «Esto es lo que Yahveh ha mandado hacer.»
Moisés hizo acercarse a Aarón y a sus hijos y los lavó con agua.
Puso a Aarón la túnica, le ciñó la faja, le vistió el manto y le puso el efod, ciñéndole con la faja del efod, que se la ajustó.
Le puso el pectoral, y puso en el pectoral el Urim y el Tumim.
Luego puso la tiara sobre su cabeza, y sobre la tiara, en la parte delantera, puso la lámina de oro, la diadema sagrada, como Yahveh había mandado a Moisés.
Moisés tomó el aceite de la unción, ungió el tabernáculo y todo lo que había en él, y los consagró.
Roció con él siete veces el altar, ungió el altar y todos sus utensilios, la fuente y su base, para consagrarlos.
Derramó aceite de la unción sobre la cabeza de Aarón, y lo ungió para consagrarlo.
Moisés hizo acercar también a los hijos de Aarón, los vistió con túnicas, les ciñó la faja y les ajustó las tiaras, como Yahveh había mandado a Moisés.
Luego hizo acercar el novillo del sacrificio por el pecado, y Aarón y sus hijos impusieron sus manos sobre la cabeza del novillo del sacrificio por el pecado.
Moisés lo degolló, tomó la sangre y con su dedo la puso sobre los cuernos del altar alrededor, y purificó el altar; la demás sangre la derramó al pie del altar; así lo consagró para hacer expiación sobre él.
Tomó toda la grasa que estaba sobre las entrañas, el lóbulo del hígado, los dos riñones con su grasa, y los hizo arder Moisés sobre el altar.
Pero el novillo, su piel, su carne y su excremento, los quemó con fuego fuera del campamento, como Yahveh había mandado a Moisés.
Luego hizo acercar el carnero del holocausto, y Aarón y sus hijos impusieron sus manos sobre la cabeza del carnero.
Moisés lo degolló, y roció la sangre sobre el altar alrededor.
Descuartizó el carnero en trozos, e hizo arder Moisés la cabeza, los trozos y el sebo.
Lavó con agua las entrañas y las patas, e hizo arder Moisés todo el carnero sobre el altar. Era un holocausto de calmante aroma, ofrenda quemada para Yahveh, como Yahveh había mandado a Moisés.
Luego hizo acercar el segundo carnero, el carnero de la consagración, y Aarón y sus hijos impusieron sus manos sobre la cabeza del carnero.
Moisés lo degolló, tomó parte de su sangre y la puso sobre el lóbulo de la oreja derecha de Aarón, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho.
Hizo acercar a los hijos de Aarón, y Moisés puso de la sangre sobre el lóbulo de su oreja derecha, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho; luego Moisés roció la sangre sobre el altar alrededor.
Tomó la grasa, la cola, toda la grasa que estaba sobre las entrañas, el lóbulo del hígado, los dos riñones con su grasa, y la pierna derecha.
Del cesto de los ázimos que estaba delante de Yahveh, tomó una torta ázima, una torta de pan amasada con aceite y una hojaldre, y lo puso sobre la grasa y sobre la pierna derecha.
Puso todo esto en las manos de Aarón y en las manos de sus hijos, y lo meció como ofrenda mecida delante de Yahveh.
Luego Moisés lo tomó de sus manos y lo hizo arder sobre el altar, encima del holocausto; era una consagración en calmante aroma, ofrenda quemada para Yahveh.
Moisés tomó el pecho y lo meció como ofrenda mecida delante de Yahveh; del carnero de la consagración fue la porción de Moisés, como Yahveh había mandado a Moisés.
Moisés tomó del aceite de la unción y de la sangre que estaba sobre el altar, roció sobre Aarón y sus vestiduras, sobre sus hijos y las vestiduras de sus hijos; así consagró a Aarón y sus vestiduras, a sus hijos y las vestiduras de sus hijos.
Dijo Moisés a Aarón y a sus hijos: «Coced la carne a la entrada de la Tienda del Encuentro; allí la comeréis con el pan que está en el cesto de la consagración, como yo he mandado diciendo: Aarón y sus hijos la comerán.»
Lo que sobre de la carne y del pan, lo quemaréis con fuego.
No saldréis de la entrada de la Tienda del Encuentro durante siete días, hasta el día que se cumplan los días de vuestra consagración; porque durante siete días seréis consagrados.
Como se ha hecho hoy, Yahveh ha mandado hacer para hacer expiación por vosotros.
Quedaréis, pues, a la entrada de la Tienda del Encuentro día y noche durante siete días, y guardaréis la ordenanza de Yahveh, para que no muráis; porque así se me ha mandado.»
Hizo Aarón y sus hijos todas las cosas que Yahveh había mandado por medio de Moisés.