Levítico es universalmente reconocido como canónico por todas las tradiciones cristianas y judías. Forma parte de la Torá (Pentateuco) y es aceptado sin debate por la Iglesia Ortodoxa Etíope, las Iglesias Protestantes, la Iglesia Católica y las Iglesias Ortodoxas Orientales.
Levítico
Capítulo 9
El día octavo, Moisés llamó a Aarón y a sus hijos, y a los ancianos de Israel,
y dijo a Aarón: «Toma un becerro para el sacrificio por el pecado y un carnero para el holocausto, ambos sin defecto, y ofrécelos delante de Yahveh.
A los israelitas hablarás diciendo: "Tomad un macho cabrío para el sacrificio por el pecado, un becerro y un cordero, ambos de un año y sin defecto, para el holocausto;
un buey y un carnero para el sacrificio de comunión, para sacrificarlos delante de Yahveh; y una oblación amasada con aceite. Porque hoy Yahveh se aparecerá a vosotros."
Llevaron, pues, delante de la Tienda del Encuentro lo que Moisés había mandado, y toda la comunidad se acercó y se mantuvo delante de Yahveh.
Moisés dijo: «Esto es lo que Yahveh ha mandado que hagáis, y la gloria de Yahveh se os aparecerá.»
Dijo Moisés a Aarón: «Acércate al altar y ofrece tu sacrificio por el pecado y tu holocausto, para hacer expiación por ti y por el pueblo; ofrece la ofrenda del pueblo y haz expiación por ellos, como Yahveh ha mandado.»
Se acercó Aarón al altar y degolló el becerro de su propio sacrificio por el pecado.
Los hijos de Aarón le trajeron la sangre; mojó el dedo en la sangre y la puso sobre los cuernos del altar; la demás sangre la derramó al pie del altar.
La grasa, los riñones y el lóbulo del hígado del sacrificio por el pecado, los hizo arder sobre el altar, como Yahveh había mandado a Moisés.
La carne y la piel las quemó con fuego fuera del campamento.
Degolló el holocausto, y los hijos de Aarón le trajeron la sangre, y él la roció sobre el altar alrededor.
Le trajeron el holocausto ya descuartizado, con la cabeza, y lo hizo arder sobre el altar.
Lavó las entrañas y las patas, y las hizo arder sobre el holocausto encima del altar.
Luego ofreció la ofrenda del pueblo; tomó el macho cabrío del sacrificio por el pecado del pueblo, lo degolló y lo ofreció por el pecado, como el primero.
Ofreció el holocausto conforme a la ley.
Ofreció la oblación, tomó un puñado y lo hizo arder sobre el altar, además del holocausto de la mañana.
Degolló el buey y el carnero como sacrificio de comunión del pueblo; los hijos de Aarón le trajeron la sangre, y él la roció sobre el altar alrededor.
Las partes grasas del buey y del carnero, la cola, la grasa que cubre las entrañas, los riñones y el lóbulo del hígado,
las pusieron sobre los pechos, y él hizo arder la grasa sobre el altar.
Pero los pechos y la pierna derecha los meció Aarón como ofrenda mecida delante de Yahveh, como Moisés había mandado.
Después alzó Aarón sus manos hacia el pueblo y lo bendijo; y descendió de hacer la ofrenda por el pecado, el holocausto y los sacrificios de comunión.
Entraron Moisés y Aarón en la Tienda del Encuentro; luego salieron y bendijeron al pueblo. Y la gloria de Yahveh se apareció a todo el pueblo.
Salió fuego de delante de Yahveh y consumió sobre el altar el holocausto y la grasa. Viéndolo, todo el pueblo lanzó gritos de júbilo y cayeron postrados sobre sus rostros.