El libro de Números (במדבר, Bemidbar, 'En el desierto') es el cuarto libro del Pentateuco. Es considerado canónico por todas las tradiciones cristianas y judías. El nombre en español 'Números' proviene de la Vulgata (Numeri), en referencia a los dos censos del pueblo de Israel que en él se describen.
Números
Capítulo 13
Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
«Envía hombres que exploren la tierra de Canaán, que yo voy a dar a los israelitas. Enviaréis un hombre por cada tribu de sus padres, todos ellos jefes.»
Moisés los envió desde el desierto de Parán, por orden de Yahveh; todos aquellos hombres eran jefes de los israelitas.
Estos son sus nombres: por la tribu de Rubén, Sammúa, hijo de Zacur;
por la tribu de Simeón, Safat, hijo de Hori;
por la tribu de Judá, Caleb, hijo de Jefunné;
por la tribu de Isacar, Yigal, hijo de José;
por la tribu de Efraím, Oseas, hijo de Nun;
por la tribu de Benjamín, Palti, hijo de Rafú;
por la tribu de Zabulón, Gaddiel, hijo de Sodi;
por la tribu de José, por la tribu de Manasés, Gaddi, hijo de Susi;
por la tribu de Dan, Ammiel, hijo de Gemalí;
por la tribu de Aser, Setur, hijo de Micael;
por la tribu de Neftalí, Najbi, hijo de Vofsi;
por la tribu de Gad, Geuel, hijo de Maquí.
Estos son los nombres de los hombres que envió Moisés para explorar la tierra. Y Moisés llamó a Oseas, hijo de Nun, Josué.
Los envió Moisés a explorar la tierra de Canaán, diciéndoles: «Subid por el Negueb y subid luego a la montaña.
Observaréis qué es la tierra, y si el pueblo que la habita es fuerte o débil, poco o numeroso;
si es buena o mala la tierra en que habitan; si las ciudades en que habitan son abiertas o fortificadas;
si es tierra fértil o estéril, si tiene árboles o no. Tened ánimo y traed del fruto del país.» Era la época de las primeras uvas.
Subieron, pues, y exploraron la tierra desde el desierto de Sin hasta Rejob, a la entrada de Hamat.
Subieron por el Negueb y llegaron hasta Hebrón, donde estaban Ajimán, Sesai y Talmai, los anaquitas. Hebrón fue construida siete años antes de Tanis en Egipto.
Llegaron hasta el valle de Escol, donde cortaron un sarmiento con un racimo de uvas, que llevaron entre dos sobre una vara, y tomaron también granadas e higos.
A aquel lugar se le llamó valle de Escol, por el racimo que cortaron allí los israelitas.
Al cabo de cuarenta días volvieron de explorar la tierra.
Fueron, pues, y se presentaron a Moisés, a Aarón y a toda la comunidad de los israelitas en el desierto de Parán, en Cadés; les trajeron noticias a ellos y a toda la comunidad, y les mostraron el fruto del país.
Y dieron a Moisés este informe: «Fuimos a la tierra a la que nos enviaste, y ciertamente mana leche y miel, y éste es su fruto.
Pero el pueblo que habita la tierra es poderoso, y las ciudades están fortificadas y son muy grandes; también vimos allí a los anaquitas.
Amalec habita en el Negueb; el hitita, el jebuseo y el amorreo habitan en la montaña; y el cananeo habita junto al mar y a orillas del Jordán.»
Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés y dijo: «¡Subamos, pues, y tomemos posesión de ella, porque podemos con ella!»
Pero los hombres que habían subido con él dijeron: «No podremos subir contra ese pueblo, porque es más fuerte que nosotros.»
Y difundieron entre los israelitas un mal informe de la tierra que habían explorado, diciendo: «La tierra que hemos recorrido para explorarla es tierra que devora a sus habitantes; y todo el pueblo que vimos en ella es de gran estatura.
Vimos allí gigantes (anaquitas, hijos de los gigantes); y nosotros éramos como langostas ante nuestros propios ojos, y así lo éramos también ante sus ojos.»