El libro de Números (במדבר, Bemidbar, 'En el desierto') es el cuarto libro del Pentateuco. Es considerado canónico por todas las tradiciones cristianas y judías. El nombre en español 'Números' proviene de la Vulgata (Numeri), en referencia a los dos censos del pueblo de Israel que en él se describen.
Números
Capítulo 17
Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
«Di a los israelitas que te tomen doce varas, una por cada casa paterna, de todos sus jefes, según sus casas paternas; escribirás el nombre de cada uno en su vara,
y escribirás el nombre de Aarón en la vara de Leví, porque cada jefe de casa paterna tendrá una vara.
Las depositarás en la Tienda del Encuentro, delante del Testimonio, donde yo me entrevisto con vosotros.
El hombre a quien yo escoja, su vara florecerá; y haré cesar de delante de mí las murmuraciones que los israelitas murmuran contra vosotros.»
Moisés habló a los israelitas, y todos sus jefes le dieron una vara, un jefe por cada casa paterna, doce varas; y la vara de Aarón estaba entre las varas de ellos.
Moisés depositó las varas delante de Yahveh en la Tienda del Testimonio.
Al día siguiente Moisés entró en la Tienda del Testimonio, y he aquí que la vara de Aarón, de la casa de Leví, había florecido, y había producido renuevos, había florecido y había dado almendras.
Moisés sacó todas las varas de delante de Yahveh hacia todos los israelitas; ellos las vieron, y cada uno tomó su vara.
Entonces Yahveh dijo a Moisés: «Vuelve la vara de Aarón delante del Testimonio, para que sea guardada como señal para los rebeldes; y harás cesar de delante de mí sus murmuraciones, para que no mueran.»
Así lo hizo Moisés; como Yahveh le había mandado, así lo hizo.
Los israelitas dijeron a Moisés: «¡Hemos muerto, estamos perdidos, todos estamos perdidos!
Cualquiera que se acerca a la Morada de Yahveh, muere. ¿Acaso hemos de morir todos?»