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El Primer Libro de Samuel es el noveno libro de la Biblia y el primero de los dos libros que narran la transición de Israel de una teocracia liderada por jueces a una monarquía, con Saúl como primer rey y David como su sucesor. Es reconocido como canónico por todas las principales tradiciones cristianas y por el judaísmo, donde es parte de los 'Profetas Anteriores' (Nevi'im Rishonim). El libro cubre aproximadamente 100 años de la historia de Israel, desde el nacimiento de Samuel hasta la muerte de Saúl.

1 Samuel

Capítulo 5 — El Arca entre los filisteos

1

Los filisteos, después de haber tomado el arca de Dios, la llevaron desde Eben Ezer a Asdod.

2

Tomaron los filisteos el arca de Dios y la metieron en el templo de Dagón, colocándola junto a Dagón.

3

Pero al levantarse de mañana los de Asdod, vieron a Dagón caído rostro en tierra delante del arca de Yahveh. Levantaron a Dagón y lo volvieron a su sitio.

4

Al día siguiente se levantaron de mañana, y vieron a Dagón caído rostro en tierra delante del arca de Yahveh; la cabeza de Dagón y sus dos manos estaban cortadas sobre el umbral; sólo el tronco le había quedado.

5

Por eso los sacerdotes de Dagón y cuantos entran en su templo en Asdod no pisan el umbral de Dagón hasta el día de hoy.

6

La mano de Yahveh pesó sobre los de Asdod, y los sumió en el espanto; los hirió con tumores en Asdod y en todo su territorio.

7

Al ver los de Asdod lo que sucedía, dijeron: «No quede con nosotros el arca del Dios de Israel, porque su mano es dura sobre nosotros y sobre Dagón, nuestro dios.»

8

Convocaron a todos los jefes de los filisteos y preguntaron: «¿Qué haremos con el arca del Dios de Israel?» Respondieron: «Que se lleve el arca del Dios de Israel a Gat.» Y la llevaron allá.

9

Pero después que la hubieron llevado, la mano de Yahveh se volvió contra la ciudad, produciendo gran pánico; hirió a los habitantes de la ciudad, desde chicos hasta grandes, y les brotaban tumores.

10

Entonces enviaron el arca de Dios a Ecrón. Pero al entrar el arca de Dios en Ecrón, gritaron los de Ecrón: «Han traído a mí el arca del Dios de Israel para matarme a mí y a mi pueblo.»

11

Convocaron a todos los jefes de los filisteos y dijeron: «Enviad el arca del Dios de Israel y que se vuelva a su lugar, y no nos mate a nosotros y a nuestro pueblo.» Porque había pánico de muerte en toda la ciudad, y la mano de Dios pesaba mucho allí.

12

Los que no morían eran heridos con los tumores, y la ciudad lanzaba sus clamores al cielo.

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1 Samuel em Português — Bíblia Etíope | Kanon.Bible